Los intelectuales critican la "agresión" de la Xunta al Camino de Santiago

Ataques a la "plástica 'kitsch" de las obras

Santiago de Compostela - 03 dic 1992 - 23:00 UTC

El Consejo de la Cultura Gallega, institución asesora del Gobierno y el Parlamento autónomos, considera que las obras de la Xunta para rehabilitar el tramo gallego del Camino de Santiago están perpetrando una "agresión" a la original ruta de los peregrinos. El organismo está integrado por intelectuales y representantes de la cultura gallega.

La institución ha enviado un informe al presidente de la Xunta,Manuel Fraga, en el que pide que se paralicen algunas de las actuaciones públicas en la ruta jacobea. Las obras que descalifica el Consejo de la Cultura forman parte del denominado programa Xacobeo, uno de cuyos principales objetivos es revitalizar la primitiva ruta de los peregrinos ante el Año Santo de 1993. La Xunta, prevé invertir 3.635 millones de pesetas en 1993 para mejorar las infraestructuras en torno al camino.El Consejo de la Cultura entregó a Fraga el pasado julio otro informe que contenía durísimas críticas a la política de rehabilitación del tramo gallego de la ruta jacobea. Tres meses después, miembros del consejo realizaron una nueva inspección en la que comprobaron que sus sugerencias "fueron desoídas". Los expertos de las comisiones de Patrimonio y Arquitectura de la institución se muestran especialmente irritados por la aplicación de lo que denominan "nueva plástica kitsch ". En concreto, señalan que a su paso por varias aldeas próximas a Santiago el camino ha sido recubierto por un pavimento de pizarra construido sobre una base de cemento que "produce un efecto seudopopular de pobreza con pretensiones de nuevo rico".

No se salvan de las críticas las obras programadas en el llamado monte Do Gozo, una colina en las afueras de Santiago desde la cual los peregrinos oteaban por primera vez las torres de la catedral. Los autores del informe afirman que el monte Do Gozo debería mantenerse como un espacio verde protegido tras adecentar el bosque que rodea a una antigua capilla situada en lo alto de la colina. En cambio, la Xurita, con la aprobación del Ayuntamiento de Santiago, construye un cámping, un auditorio y pabellones para dar cabida a 7.000 peregrinos.

Pista uniforme

Asegura el informe que en otros tramos se ha tendido una capa de zahorra que convierte el viejo sendero "en una pista uniforme similar a las construidas por los servicios agrícolas". Los miembros del consejo no comparten el criterio de la Administración de ensanchar algunos tramos, suprimir las cuestas allanando el terreno y rodear el camino con filas de cipreses. Este tipo de actuaciones, señalaba el consejo en el documento elaborado en julio, "lo que realmente están haciendo es otra carretera, aunque sin asfálto".El responsable político de estas actuaciones, el consejero Víctor Vázquez Portomeñe, atribuyó ayer el informe del Consejo de la Cultura a discrepancias entre distintos grupos de arquitectos, y aseguró que el dictamen constituye un asunto técnico y no político. Se mostró sorprendido por la "nueva reíncidencia de carácter descalificatorio", en referencia al citado informe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0003, 03 de diciembre de 1992.