El patronato de Altamira ordena un nuevo estudio sobre las pinturas
El patronato de Altamira, que se reunió ayer por primera vez en tres años, ha decidido encargar un nuevo diagnóstico sobre el estado de conservación de las pinturas rupestres similar al que se realizó en 1981. El estudio se efectuará en 1993 y a partir de sus resultados se decidirá si se debe o no modificar el severo régimen de visitas actual, que las limita a unas 9.000 por año. El patronato acordó también redactar en 1993 un proyecto general sobre Altamira que incluirá la reproducción de las cuevas.


























































