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TRAGEDIA EN LA PLAZA DE LAS VENTAS

Gran banderillero y maestro de subalternos

Manolo Montoliú volvió a vestirse de plata tras tomar la alternativa en 1986

Manuel Calvo Boninchón, que era el verdadero nombre del fallecido Manolo Montoliú había alcanzado la categoría de maestro de subalternos y eran muchos los compañeros que lo tenían como ejemplo a imitar, al igual que eran muchos los alumnos de la escuela taurina de Valencia, donde impartía clases en sus ratos libres, para los que era un auténtico ídolo.Montoliú nació en Valencia el 5 de enero de 1954 en el seno de una familia de gran tradición taurina, ya que su padre, Manuel Calvo Montoliú, de quien tomó su nombre artístico, fue picador en las cuadrillas de varias figuras de las décadas de los cincuenta y de los sesenta, como Antonio Ordóñez, Gregorio Sánchez, Pedrés, Miguelín, Curro Girón y otros.

Manolo Montoliú, que estaba casado y tenía dos hijos, José Manuel, de 13 años, alumno de la escuela taurina de Valencia, y Antonio, de 10 años, no tuvo suerte en su carrera novilleril, por lo que a la edad de 20 años decidió hacerse subalterno. En esta categoría pronto destacó por el manejo del capote y, sobre todo, por sus excelentes pares, lo que le llevó a granjearse un gran cartel y a entrar también en las cuadrillas de figuras como Paco Ojeda y Antoñete.

Alternativa

Este éxito le animó a dar el salto al escalafón de matador de toros en 1986, año en el que tampoco le acompañó la fortuna, ya que sólo pudo actuar en ocho corridas de toros después de tomar la alternativa, el 2 de marzo en la plaza de Castellón, de manos de Julio Robles, que en presencia de Espartaco le cedió la muerte del toro Correcostas, de Socorro Sánchez-Dalp. Montoliú con firmó la alternativa en la feria de San Isidro de esa misma temporada, el día 11 de mayo, con el tema Garrefero, de Samuel Flores, cedido por Emilio Muñoz, con Pepín Jiménez de testigo.

Abandonó el escalafón de matadores al año siguiente y se vistió nuevamente de plata, con lo que llegaron otra vez sus éxitos como banderillero con El Soro, Rafi de la Viña y, desde esta temporada, Manzanares, con el que tenía muchos deseos de actuar. El año pasado compaginó su actividad dentro de los ruedos con el apoderamiento del novillero albacetense Victoriano González, quien sufrió un gravísimo percance, el pasado mes de septiembre, que le tiene apartado de su profesión.

Su padrino de alternativa, Julio Robles, que también conoció el drama de los toros por su percance de hace dos años en Francia que le ha dejado en silla de ruedas, declaró anoche telefónicamente a este periódico que se encontraba hundido por el fallecimiento de su amigo Montoliú, que presenció por televisión. "La fiesta, por desgracia, guarda tragedias para todos, aunque ahora valoro más la suerte que, pese a todo, tuve yo, pues lo suyo es irreversible. Moralmente estoy hundido, porque además guardo su recuerdo de hace unas semanas, cuando participó en mi festival homenaje".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de mayo de 1992