Perú derriba un avión norteamericano que realizaba una misión antinarcóticos
Un avión Hércules C-130 de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos logró aterrizar entre llamaradas, cerca de la base aérea de Talara, en el norte de Perú, después de ser alcanzado por ráfagas de cañones de 23 milímetros de cazas de la Fuerza Aérea peruana. Un miembro de la tripulación norteamericana desapareció y otros dos resultaron heridos.
El presidente peruano, Alberto Fujimori, telefoneó ayer al presidente norteamericano, George Bush, para "expresar sus disculpas" por la acción de las Fuerzas Aéreas peruanas. El hecho viene a agravar la tensa situación que se vive entre los dos países desde el golpe de Estado del pasado 5 de abril, rechazado de plano por la administración norteamericana.
El avión norteamericano se encontraba efectuando una misión aérea antinarcóticos, cuya ruta, de acuerdo con un portavoz de la Embajada de EE UU en Lima, había sido notificada a las autoridades peruanas. Un portavoz de la Fuerza Aérea, el coronel Jorge Barbosa, informó que en el momento de ser alcanzado, el C-130 se había desviado considerablemente de la ruta acordada. Sin embargo, el portavoz de la Embajada norteamericana indicó que el Hércules se encontraba en su ruta acordada al producirse la primera, interceptación.
Operaciones conjuntas de interceptación aérea de los vuelos de los narcotraficantes se han venido realizando desde los últimos meses de 1991.


























































