Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Se inaugura en Sevilla el 'Monumento a la tolerancia', de Chillida

La obra del escultor vasco ha sido financiada por la Fundación Sefarad

Tras 12 años de interminables gestiones, durante los cuales el proyecto ha pasado por las mesas de cuatro corporaciones municipales, Eduardo Chillida asistirá esta tarde en Sevilla a la inauguración de su Monumento a la tolerancia. La escultura, ubicada en el muelle de la Sal, junto al puente que lleva a Triana, da la espalda al río y mira a la ciudad "con dos brazos abiertos, con los que pretende acogerla". El proyecto ha incluido la remodelación del muelle para que recobre su aspecto "sobrio e industrial".

"No es mi intención dar ningún ejemplo a nadie, pero sería perfecto que algún día en Sevilla el pueblo judío, el árabe y el cristiano volvieran a darse la mano. Eso es precisamente la idea que refleja el monumento", explicó ayer en Sevilla el escultor donostiarra. La presentación de esta obra de grandes dimensiones -5 metros de alto y más de 12 de largocoincide con la de su exposición Esculturas y gravitaciones en la galería Juana de Aizpuru. Hace 14 años que Chillida (San Sebastián, 1924) no exponía individualmente en la capital andaluza.El Monumento a la Tolerancia, a cuya inauguración tiene previsto asistir el presidente de Israel Haim Herzog, conmemora el decreto con el que un 31 de marzo hace 500 años los Reyes Católicos expulsaron a los judíos.

Promocionado por la Comisaría de la Ciudad de Sevilla para 1992 y la Fundación Amigos de Sefarad, el monumento ha costado 98 millones de pesetas que la fundación ha pagado en su totalidad.

"El presidente de Sefarad, Mauricio Hatchwell, ha querido hacer un gesto de buena voluntad hacia el pueblo que los había expulsado", aclaró Chillida.

Aunque el proyecto ha estado paralizado durante largos periodos, debido a la "intolerancia de algunos que iniciaron una campaña contraria a que un escultor vasco realizara el monumento", según apuntó la galerista Juana de Aizpuru, Chillida nunca quiso ceder la idea para ejecutarla en otra ciudad. La propuesta de dedicar un monumento a la tolerancia surgió del equipo municipal de 1980 para recordar el ajusticiamiento en Sevilla de una familia compuesta por cinco judíos y fue el alcalde, el andalucista Luis Uruñuela, quien pidió al escultor que eligiera un lugar para su obra. La falta de presupuesto y de entendimiento hicieron que el proyecto pasase de un despacho a otro hasta que el anterior titular de la Comisaría para la Ciudad, Jesús Aguirre, decidió desbloquear la iniciativa.

"La última vez que expuse en Munster (Alemania), el alcade me pidió que realizara el Monumento a la Tolerancia en la plaza en la que se firmó la paz de Westfalia, pero pensé que el proyecto le pertenecía a Sevilla y ahora estoy trabajando en un monumento para ese espacio", dijo Chillida. Se trata de una obra compuesta por dos piezas de acero enfrentadas, con la que el artista trata de reflejar el diálogo.

La muestra Esculturas y gravitaciones, que permanecerá abierta hasta el 15 de mayo, incluye obras reciente, entre ellas una pequeña pieza de hierro titulada Abrazos, lo último en lo que está trabajando Chillida. "Esta escultura se compone de dos elementos de hierro macizo, uno con cuatro brazos y otro con tres, que voy entrelazando al fuego para formar una unidad", señala el artista. Chillida está realizando en su taller de Hemani una pieza similar a ésta, pero de ocho toneladas de peso, que se instalará muy pronto en la Universidad de Helsinki.

Además de las esculturas, Chillida expone 18 gravitaciones -collage cuyos elementos están atados y cuelgan dentro del cuadro-, dos alabastros y seis tierras. "Existe la tierra natural y la trabajada por el hombre, como la cerámica. Pero entre ellas se situa el pan de tierra, es la rótula que une las dos tierras y con lo que yo trabajo", añadió Chillida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de abril de 1992