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SUBLEVACIÓN CASTRENSE EN VENEZUELA

Militares proletarios y golpistas

La crisis se ha cebado especialmente en los mandos intermedios

J. C. Los cabecillas de la asonada militar venezolana, que fracasé en poco más de medio día, el martes, eran viejos conocidos como elementos subversivos y extremistas dentro de las Fuerzas Armadas, según el general Carlos Peñaloza, ex comandante general del Ejército. La primera impresión sobre el intento de golpe en Venezuela es que se trata de un movimiento de mandos intermedios del Ejército encabezado por jefes -sin que de momento haya implicado ningún general- proletarizados al estar apartados de las prebendas generadas por la corrupción.

El ministro de Defensa, general Fernando Ocho Antich, señaló en conferencia de prensa los nombres de cinco tenientes coroneles. Entre los militares citados destaca Hugo Rafael Chávez Frías, quien asumió la responsabilidad e instó a los otros amotinados a rendirse. "Lamentablemente, por ahora, nuestros objetivos no han sido logrados en la ciudad capital", declaró el golpista.El deterioro económico de Venezuela ha traído consigo una caída del nivel de vida de los oficiales de las Fuerzas Armadas con unos sueldos que suponen un claro proceso de proletarización. Excluidos de las prebendas y de la corrupción, a las que sólo se accede en los más altos escalones, los oficiales de rango medio han pasado a sufrir las consecuencias de la crisis. A ellos no les llega el famoso bozal de arepa, es decir, tapar su descontento a base de llenarles la boca.

En una ocasión el escritor mexicano Juan Rulfo dijo, con el consiguiente gran escándalo, que las reivindicaciones militares se paran "a cañonazos de millones de pesos". Sin poder mantener su nivel de vida, el caldo de cultivo para el golpe estaba servido en Venezuela, porque los militares de rango medio son permeables al descontento social y a las quejas del pueblo por el ajuste económico.

Según el general Peñaloza, la historia de la asonada del martes se remonta a hace ocho años, cuando Chávez y los suyos empezaron a hablar de los oligarcas de las Fuerzas Armadas. Desde entonces se le seguía la pista a este grupo surgido de la promoción Bolívar 2 de la academia militar. En un perfil de Chávez que publicó ayer el periódico El Universal, se le describe como un hombre de 38 años y 1,80 metros de estatura, extravertido y con sueños de héroe, a quien llamaban el centauro de los llanos, "fue el primero de su promoción y le gustaba la copla. Con igual, certeza toca arpa,, cuatro (guitarra de cuatro cuerdas) y maraca".

Resulta extraño que Chávez haya podido seguir su carrera militar hasta llegar a puestos operativos claves y no sido neutralizado. Peñaloza describe a Chávez como buen militar en el sentido prusiano del término, "un Rambo militar, no un hombre de pensamiento" y le compara con Sadam Husein. Añade el ex comandante general del Ejército que "no es muy inteligente, pero tampoco bruto, una inteligencia media". Para Peñaloza, la cabeza pensante de los cinco tenientes coroneles señalados como cabecillas es Jesús Ortiz Contreras, de la misma promoción que Chávez, con quien recursos en la Escuela Superior del Ejército y participó en Nicaragua en las fuerzas de la ONU. Según Peñaloza, Chávez ya estuvo implicado en la tentativa golpista del 29 de octubre de 1988, cuando varios tanques marcharon sobre el palacio presidencial, mientras el presidente Jaime Lusinchi se encontraba en Uruguay en una reunión del Grupo de los Ocho. En panfletos firmados por el autodenominado grupo de los bolivarianos, los golpistas atacaban como "vagabundos y corruptos" a los altos mandos militares.

[Tres militares venezolanos -el general Landieta, el mayor Maestre y un suboficial- fueron capturados en la localidad de San Antonio del Táchira cuando pretendían huir a Colombia, informó la cadena radio Caracol en Santafé de Bogotá, informa Efe].

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de febrero de 1992