Mayor control del paciente
La firma del documento llamado Autodeterminación del enfermo aumenta el control del paciente sobre la poderosa maquinaria médica de Estados Unidos. Sin embargo, se enfrenta a varios problemas, como el desconocimiento por parte de la población de algunos significados de la terminología médica y el escepticismo de algunos doctores que se muestran reacios a creer que el paciente sabe mejor que ellos lo que necesita.Las pequeñas consultas privadas quedan al margen de este decreto, así como aquellos hospitales que pertenezcan a uno de los cinco Estados que no reconocen explícitamente este tipo de decisiones.
El plan elaborado por el Gobierno de Estados Unidos para que cada norteamericano establezca su elección a la hora de enfrentarse con la muerte es voluntario e insta a los hospitales a que no discriminen a nadie en razón de su decisión. De momento, el libro Final exit, sobre maneras de planificar la muerte, se ha convertido en un éxito.


























































