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El baúl de Pessoa aún no tiene fondo

La publicación de la novela en inglés 'Eliezer' renueva las controversias sobre el poeta

Cuenta la leyenda que Fernando Pessoa, padre de heterónimos, seudónimos, sosias y demás posibilidades literarias, acarreaba en sus mudanzas a través de Lisboa un baúl, cada vez más repleto de manuscritos y papelotes. Su legado literario es aún objeto de controversias, y más cuando aparece algún fragmento, como la inminente publicación en Italia de la novela Eliezer, escrita en inglés al parecer en fecha posterior a 1926. Los especialistas en Pessoa ya tienen de nuevo tema de debate: ¿qué contenidos ignotos guarda aún el famoso baúl?

"Saberlo será un esfuerzo de años", dice Joáo Vinisio, uno de los ocho investigadores miembros del Equipo Pessoa que trabaja en la Biblioteca Nacional de Lisboa, coordinado por Ivo Castro y pagado por la Secretaría de Estado de Cultura. "Incluso el inventario hay que rehacerlo de continuo, y sopesar mil dudas a cada paso. Por ejemplo, hay ciertos indicios que no permiten aún asegurar con entera certidumbre que Eliezer, aunque se vaya a publicar en Italia y dentro de poco en Portugal, sea obra de Pessoa". Vinisio declina revelar, por el momento, la natura leza de esos indicios, y tampoco se adhiere a calificar de hallazgo el original: "La existencia de Eliezer podía ser conocida por cualquiera que tuviese acceso al legado Pessoa".El legado -en portugués espólio- Pessoa es una montaña de 27.543 documentos, distribuidos en 343 sobres, que la Biblioteca Nacional de Lisboa tiene clasificados y catalogados. En esos papeles hay poemas, ensayos, postales, notas literarias, apuntes de comercio, escritos teatrales, reflexiones ocultista-místico-políticas, etcétera, y también papeles ajenos y recortes de prensa. Todo ello en portugués, inglés y francés y con una caligrafía endiablada.

"Para hacerse una idea de la dificultad de ordenar el material", señala Vinisio, "baste con mencionar el caso muy frecuente de que, en un mismo papel, Pessoa podía escribir un poema y apuntar alguna cita sobre masonería u ocultismo".

El legado de Pessoa llegó a la Biblioteca Nacional en 1975, es decir 40 años después de la muerte del escritor. Antes -lo tuvo la familia, y en 1969, el Estado portugués encargó a un grupo de trabajo la puesta en orden del material: la tarea, no terminó hasta 1973. De 1981 a 1986 se microfilmaron los documentos: 45.000 imágenes.

Biblioteca personal

Pessoa no poseía al morir una gran biblioteca, porque vendía los libros que no consideraba imprescindibles: éstos los anotaba generosamente, o incluso escribía traducciones entre líneas. La biblioteca está ahora en posesión del Ayuntamiento lisboeta.Todo parece indicar que la obra poética de Fernando Pessoa se ha publicado, aquí o allá, prácticamente en su totalidad. Eliezer demuestra, en cambio, que puede faltar dar a conocer prosa significativa. La hazaña de una edición crítica de la entera obra pessoana es un horizonte hacia el que apuntan los esfuerzos de los investigadores del Equipo Pessoa.

"Hemos empezado por editar críticamente la poesía de Pessoa", dice Vinisio. "Ya están publicados los poemas de Álvaro de Campos, y seguirán los de Ricardo Reís, los poemas ingleses, los de Alberto Caciro. Pero la edición crítica total ocupará un buen número de años". En ese sentido ha sido de capital importancia el hallazgo, en el legado, de listas y resúmenes manuscritos de los proyectos del escritor: también aparece especificada la lengua en que se proponía abordarlos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de diciembre de 1991