CONFERENCIA DE MADRID

Yihad Islámica se confiesa

El grupo proiraní afinna que "no existen impedimentos" para liberar a sus rehenes

Un alto representante de Yihad Islámica, organización que tiene en su poder al británico y al menos a dos de los cuatro norteamericanos que quedan cautivos en Líbano, afirma que "no existen impedimentos" para la liberación de los restantes rehenes, pero advierte que si el Gobierno de Israel vuelve a poner en práctica su política de encarcelar a árabes en el sur de Líbano, entonces la captura de rehenes se reanudará. El miembro de Yihad Islámica calificó de "dura decisión" la de capturar como rehenes a ciudadanos occidentales inocentes.

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En una conversación sin precedentes con un periodista, el miembro de la ultrasecreta y proiraní Yihad Islámica se negó con vehemencia a "entrar en detalles", pero sí se mostró dispuesto a hablar de William Buckley, el jefe de la oficina de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), capturado por la Yihad Islámica en 1984 y que murió en cautividad, y de los motivos de su organización en los atentados con bomba contra los cuarteles de Francia y EE UU en Líbano hace ocho años.Cuando le pregunté cómo justificaba la captura de ciuda danos inocentes para utilizarlos como moneda de cambio de los hombres y mujeres encarcelados en la prision israelí de Khaim, en el sur del Líbano, él respondió con franqueza. El representante de Yihad estableció una diferencia entre ciudadanos y personas "que merecían ser detenidos -por ejemplo, Buckley-" y los demás.

Siguió diciendo: "Capturar a inocentes para hacer de ellos rehenes es un error. Es negativo. Pero es una posibilidad, y nosotros no teníamos otra opción. Era una reacción a un estado de cosas que se nos había impuesto. Si usted me pregunta acerca de- la existencia de algunos inocentes entre los rehenes, no hay que olvidar que Israel ha capturado y encarcelado a 5.000 ciudadanos libaneses en el sur del Líbano en el campo de Ansar (después de la invasión de 1982). La mayoría de los detenidos en Ansar era inocente." Le pregunté si no sentía compasión alguna por Terry Anderson, el periodista americano y el rehén que más tiempo lleva en cautividad en el Líbano. "Por supuesto, es muy fácil encontrar una respuesta a esta pregunta si se es la madre o hija de uno de los rehenes en la prisión de Kham o si se es la madre o mujer de Terry Anderson. Mis sentimientos hacia el dolor psíquico que ha sufrido Terry Anderson son los mismos que tengo hacia el dolor de los rehenes libaneses en Khiam, con la diferencia de que éstos han sufrido tanto tortura psíquica como física".

Respecto a William Buckley, mi interlocutor no alberga emociones de este tipo. Según dijo, fue secuestrado porque Yihad Islámica tenía la convicción de que Buckley controlaba al Gobierno del presidente Amín Gemayel en tiempos en los que su Ejército, dominado por los cristianos, estaba cápturando a miles de musulmanes, civiles y militares. "William Buckley era de hecho el presidente de Líbano, no Amín Gemayel. Tenemos pruebas de ello y documentos. Uno de los principales, quizá el principal papel de la oficina de la CIA en Líbano, era la protección,personal de Amín Gemayel".

El miembro de la Yihad se enfadó en varias ocasiones, como cuando condenó a EE UU por su apoyo a Israel y por derribar un avión de pasajeros iraní en 1988. También advirtió que la toma de rehenes se repetirá si Israel vuelve a coger prisioneros en el sur de Líbano.

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Según declaró, el representante de la Yihad los ataques suicidas contra las fuerzas militares francesas y norteamericanas se produjeron porque éstas formaban parte de la fuerza multinacional que había abierto fuego contra las milicias islámicas en Líbano.

Copyright The Independent / EL PAÍS

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