Desbocado pura sangre
Consternado escucho al señor Solchaga exponer las líneas maestras de los presupuestos para el año 1992: subida para los funcionarios-públicos, 5%. Tras sangrantes anos perdiendo poder adquisitivo, la política salarial del Gobierno hacia este colectivo no sólo no se dignifica mínimamente, sino que, en su demencial carrera a la irracionalidad (por lo visto, en el Ministerio del ramo piensan que los funcionarios debemos estar vacunados contra el IPC), hace tiempo que el sosegado trotón se tornó en desbocado pura sangre. Esta vez nos hablan del recorte presupuestario, contención del déficit público... Sinceramente, comprendan que, tras haber asumido y digerido cual purga lo de que Hacienda éramos todos, necesito excusas más estimulantes e imaginativas-


























































