Un perturbado rompe a martillazos el pie izquierdo del 'David' de Miguel Ángel

Piero Cannata, de 47 años, nacido en Palermo y residente en Prato, sin trabajo según los registros oficiales e "investigador de enfermedades infecciosas" de acuerdo con sus incoherentes declaraciones, rompió a las 11.40 horas de ayer, de un certero martillazo, la primera falange del segundo dedo del pie izquierdo del David de Miguel Ángel.

"Es todo una historia de espíritus ligada a una mujer veneciana del Cinquecento, la bella Nani del Veronese, que me pidió que golpeara al David", dijo Cannata tranquilo, en la comisaría de Florencia a la que fue conducido.Decenas de turistas contemplaron cómo este hombre, calvo y barbudo, agredía al célebre efebo de mármol y cuatro metros de altura en el centro mismo del Museo dell'Academia, construido en 1882 para alojarlo, quedando en la florentina Piazza della Signoria, su emplazamiento original, una simple copia de esta cumbre del Renacimiento. Cuatro de los 53 guardias que tiene el museo presenciaron el atentado. El propio Cannata, que puede ser condenado a una pena de entre seis meses y tres años de cárcel, contó su acción: "Había estado ya en la galería el pasado jueves. Volví esta mañana. Me acerqué al David, salté sobre el cordón. Le di un solo golpe y se lo di suave, porque no quería que las esquirlas terminaran en los ojos de los turistas. En realidad, pensaba que el mármol era más duro. Luego, me tumbé en el suelo y arrojé lejos de mí el martillo, porque no quería que la gente me pegase. No lo volveré a hacer", dijo.

Nicola Bertini, de 18 años, un estudiante de Trento que recogió el martillo y se lo entregó a los guardias, ha corroborado el relato de Cannata, sobre el que se abalanzaron primero los turistas y luego los vigilantes, manteniéndole inmóvil hasta que llegó la policía. Los turistas recogieron, además, cinco pedazos de mármol de unos dos centímetros de longitud que serán recompuestos en dos o tres días, según manifestó la subdirectora del museo, Franca Falletti. El director general del Ministerio italiano de Cultura, Francesco Sisinni, afirmó, por su parte, que las medidas de seguridad en la Academia eran las correctas y que la agresión de ayer entraba en la categoría de las "difícilmente neutralizables ", y añadió: "No se pueden colocar todas las obras de arte tras cristales blindados".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0014, 14 de septiembre de 1991.