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La vida de san Juan de la Cruz cantada en Ópera

Eduardo Pérez Maseda y la escritora Clara Janés, autores de la obra que se estrena hoy

Luz de oscura llama, inspirada en san Juan de la Cruz -de quien este año se cumple el cuarto centenario de su fallecimiento- es la ópera que han compuesto Clara Janés y Eduardo Pérez Maseda, letra y música, respectivamente. Por quinto año consecutivo, un estreno operístico de un autor joven español sube al escenario de la sala Olimpia de Madrid en un esfuerzo conjunto del teatro de la Zarzuela, el Centro de Difusión de la Música Contemporánea y el Centro Nacional de Nuevas Tendencias Escénicas. Luz de oscura llama se estrena hoy y estará en cartel los días 7, 10, 12 Y 14 de abril.

El encargo de esta ópera surgió en 1988. Pérez Maseda (Madrid, 1953) estaba componiendo entonces para la Semana de Música de Cuenca La cruz, el ciprés y la estrella, a partir de textos profanos lírico-amorosos y con trasfondo místico, en una perspectiva amplia que iba desde fragmentos del Tao hasta san Juan de la Cruz. Tenía libertad de elección en tema, libretista, director y cantantes para su ópera. Una casualidad le llevó desde el monasterio cisterciense de Osera, en Galicia, donde solía retirarse para concentrarse en sus composiciones, al santuario carmelita del Henar, en Castilla. Allí trabó amistad con un monje, estudioso del gran poeta español. Pérez Maseda se apasionó con la historia: la elección estaba hecha."Mi acercamiento a Juan de la Cruz no está dominado por los aspectos religiosos, sino por el conflicto entre un personaje refinado, manierista, esteta, influido por el renacimiento, Garcilaso y el Cantar de los cantares, con el marco ambiental de la dura y sobria Castilla, donde Juan de la Cruz mantiene una posición de enfrentamiento al poder", dice Pérez Maseda.

No era éste el punto de arranque de Clara Janés, invitada a hacer el libreto por idea de un amigo común de ambos, el musicólogo José Luis García del Busto. Clara Janés resaltaba "la pureza, el misticismo, el vuelo, el yo. Eduardo tenía las ideas muy claras al principio. Los dos puntos de vista, originalmente tan divergentes, se han ido acercando y enriqueciéndose".

Clara Janés no es una persona ajena al mundo de la música. En Radio 2 ha dirigido dos programas: Música y voces y Shakespeare y la música. También ha escrito dos libros sobre Mompou: La vida callada de Federico Mompou y Mompou: vida, textos, documentos.

"Mompou era amigo de mis padres: venía por casa, tocaba el piano. Recuerdo especialmente una Nochevieja, cuando yo tenía tres años, en que bailé con él. Mi padre hizo el texto de su Combat del somni. Estaba muy identificada con su modo de estar. Su música era, para mí, la música", afirma Clara Janés.

Acostumbrada desde pequeña a escuchar a Scarlatti, Bach y Cabezón, que su madre Interpretaba al clavicémbalo, Clara Janés quería cantar, para lo que estudió varios cursos de solfeo. Con los años, además de aprender alemán para escuchar a Wagner, cantaría en público varios de sus poemas, añadiendo incluso una casete de ellos a su libro Kampa. "He escrito cantando el libreto de Luz de oscura llama, aunque no con la música de Pérez Maseda, sino con melopeas medievales y renacentistas. Ahora, eso sí, la ambientaba con sus grabaciones discográficas, y al escucharla en vivo en los ensayos me ha encantado. El modelo teatral en que me he apoyado en ocasiones son los autos sacramentales de Calderón, sobre todo en los momentos más fantásticos, menos realistas", asegura Clara Janés.

Escritura vocal

El canto, la utilización del idioma español, ha sido una de las preocupaciones fundamentales de Pérez Maseda: "He pretendido que el texto sea inteligible, para lo que he utilizado una escritura vocal muy clara, con pocos melismas, cuidando especialmente la melodía".El compositor tiene experiencia previa de la voz enfocada dramáticamente en obras como Me recuerdas tanto y nada (1987, para soprano y grupo instrumental) o Swan (1989, para narrador, contratenor, percusión, plano, violonchelo y electroacústica). Sin voces, había compuesto para la escena el ballet Transit en 1986.

Estructurada en un prólogo y tres actos, la partitura de Luz de oscura llama tiene 411 páginas (algo más de dos horas de duración), siete cantantes, una actriz, orquesta de cámara de unos 20 miembros, con electroacústica incluida, grafía clásica y ritmos habituales. La ópera estará dirigida musicalmente por José Ramón Encinar y cuenta en la parte escénica con el trabajo de Juanjo Granda y Simón Suárez.

La escritora Clara Janés ha hecho coincidir los últimos versos de la ópera con los del último libro que está escribiendo, Rosas de fuego. "Es una imagen procedente del, misticismo islámico, con el que la obra del carmelita tiene muchos puntos en común".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de abril de 1991