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Reportaje:

La Fundación Albéniz crea la Escuela Superior de Música Reina Sofía

El nuevo centro para la formación de instrumentistas de élite iniciará sus cursos en octubre

La Escuela Superior de Música Reina Sofía de piano y cuerda se instalará en Madrid, donde abrirá sus puertas en octubre próximo. Es una iniciativa largamente esperada en la que la Fundación Isaac Albéniz trabaja desde hace tres años. Paloma O'Shea, presidenta de la fundación, y los consejeros de Educación y Cultura de la Comunidad de Madrid, Jaime Lissavetzky y Ramón Espinar, respectivamente, firmaron ayer el convenio por el que la comunidad cede los terrenos para la escuela. El nuevo centro contará con unos 30 alumnos e impartirán las clases prestigiosos músicos.

Los estudios durarán cuatro años y se articularán en dos áreas: interpretación y teoría músical. En el área de interpretación la nueva escuela ofrecerá estudios de piano, violín, viola y violonchelo, organizadas en torno a cuatro cátedras. Cada una de ellas tendrá un catedrático titular, un profesor asociado y un asesor. Los cuatro catedráticos son Dimitri Bashrikov (piano), Zalhar Bron (violín), Daniel Benyamini (viola) e Ivan Monighetti (violonchelo). Los cuatro responsables de cátedras serán presentados en Madrid en una serie de conciertos que: se celebrarán entre el 28 de febrero y el 11 de marzo.El área de teoría musical abordará las siguientes materias: solfeo, armonía, historia de la música, estética e historia del arte, composición y análisis, acompañamiento, etcétera. "La escuela impartirá una formación integral", dijo Paloma O'Shea, directora de la escuela, "en la que la técnica musical no será material exclusivo de estudio. Más aún, nos esforzaremos por presentar la música dentro del proceso ideológico global, desde la perspectiva de la historia intelectual, que nos permite dar coherencia y sentido a las distintas expresiones artísticas y culturales". "Mi ilusión final", añadió, "es que acabará convirtiéndose en una auténtica escuela de las artes".

Selección rigurosa

La selección de alumnos será muy rigurosa y podrán acceder a ella los que tengan título superior o los que cursen los últimos años de las especialidades de piano, violín, viola y violonchelo. Cada alumno deberá estudiar dos instrumentos, uno de ellos con carácter de especialidad. La escuela tendrá en principio 30 estudiantes (el número se irá ampliando progresivamente). Un tercio de ellos serán extranjeros. La matrícula costará dos millones de pesetas y se otorgarán 24 becas. Para los alumnos no residentes en Madrid, la Fundación Albéniz creará becas de residencia. Los candidatos, becarios y no becarios, deberán pasar una serie de pruebas, entre ellas de audición que se celebrarán los próximos meses de abril y mayo.El proyecto de creación de la escuela supone una inversión de entre 700 y 800 millones de pesetas. La fundación ha idea de sistema de mecenazgo para la financiación de los estudios: tanto las cátedras como las becas serán dotadas por instituciones y llevarán el nombre de su patrocinador. Paloma O'Shea tiene también el proyecto de pedir a instituciones o mecenas privados que adquieran instrumentos para ser utilizados por los alumnos. "No se trata de crear una colección para la escuela, sino de que ésta los conserve para que puedan ser utilizados. Esto es habitual en países como Alemania o Gran Bretaña, en los que se prestan incluso estradivarius a los primeros alumnos de los mejores profesores para participar en concursos o en grabaciones".

La Escuela Superior de Música Reina Sofía contará con un patronato, cuya presidencia de honor ostentará la reina Sofía. "Es impensable que un proyecto como éste hubiera seguido adelante sin la presencia de la Reina, que tanto ha hecho en España por la música y las artes", afirmó O'Shea. El patronato estará integrado por personalidades del mundo de la política, las artes y las letras y será copresidido por Joaquín Leguina, presidente de la Comunidad de Madrid, y Paloma O'Shea. La escuela tendrá también un consejo académico presidido por Federico Sopeña. El viceprisdente ejecutivo es Vicente Ferrer, de la Fundación Albéniz y contará, entre otros, por los cuatro titulares de cátedras, Alicia de Larrocha, Zulpin Metha, Rostropovitch, Derek Rogers, Vicente Cacho y Antonio Gallego. La fundación se encargará de la gestión y administración de la escuela.

La Comunidad de Madrid ha cedido los terrenos para la instalación de la escuela. Se hallan en Hortaleza, entre Arturo Soria y el edificio de Ifema. El arquitecto Ricardo Bofill ha sido encargado de realizar el proyecto y está previsto que las obras se inicien en breve. La escuela contará con un auditorio, sala de ensayos, residencia para estudiantes, residencia para profesores e instalaciones deportivas.

A partir del segundo año de funcionamiento la escuela dispondrá de su propia Joven Orquesta de Cámara. "Esta orquesta", dijo Paloma O'Shea, "permitirá a los alumnos ejercitarse en el trabajo conjunto y ante el público. Esta experiencia les ayudará a desarrollar sus hábilidades musicales, ganando en flexibilidad, espontaneidad y seguridad, además de potenciar los aspectos propios de esta forma de expresión: refinamiento y compenetración técnica".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 20 de febrero de 1991