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LA DAMA DE LA TONADILLA

Moderna siempre

La cantante Concha Piquer murió ayer en Madrid, mientras dormía, como consecuencia de la enfermedad bronquial que padecía desde hacía meses. Concha Piquer era considerada como la reina en el género de la tonadilla. Valenciana de 82 años -los había cumplido cuatro días antes de morir-, triunfó en los escenarios cuando era sólo una niña. Y se retiró al filo del medio siglo de su vida. Se retiró de la vida artística, y no volvió a cantar ni en su casa. Su repertorio constaba de 200 canciones, y la mayoría de ellas se conviertieron en grandes éxitos, como La chiquita piconera, La otra, Tatuaje y Ojos verdes. Concha Piquer será enterrada hoy en Madrid.

"Cuando yo tenía siete años, iba a ver a Concha al teatro Cervantes, de Sevilla. Con 12 años, la conocí personalmente. Allí estaba, sentada junto a Rafael de León", dice Antoñita Moreno, una de las tonadilleras que tuvieron una relación más estrecha con la Piquer. "Desde que empecé he estado en contacto muy directo con ella. Me quería mucho, y siempre venía a verme trabajar. Ha sido la fuente de donde hemos bebido todas, y es la que más ha marcado, por su forma de interpretar y de cantar, con una personalidad aplastante. La Goya y Raquel Meller fueron muy buenas, pero Concha ha sido la mejor de este siglo. Una mujer muy actual, moderna siempre".La relación de la Piquer con Imperio Argentina fue más lejana: "Hemos estado muy poco juntas, pero es un gran dolor. Cantaba de maravilla, y aunque todas tienen mis respetos, Concha era algo aparte. Creo que para ella fue un golpe muy fuerte la muerte de su marido y de su nieta. Esto te marca siempre Lo penoso es que no ha tenido el homenaje que se merecía, y si se lo hacen ahora, ella no goza de esto. Estoy sentidísima".

Juanita Reina, otra cantante carismática de la copla española, recibió la noticia en Sevilla: "Se ha perdido a una gran señora de la copla. Ahora que el género está triunfando se va a sentir muy,fuerte. La última vez que la vi fue en la fiesta del Rey, hace cinco o seis años. Quería mucho a Federico, mi marido, que actuó con ella en aquellos grandes espectáculos, y nos felicitó con lágrimas en los ojos por seguir juntos. Tenía una gran personalidad y temperamento, con un registro muy bonito. Siendo valenciana, parecía que había nacido en Triana. Sevilla quería a Concha Piquer, y ella también quería mucho a este rinconcito".

Martirio representa el aliento de una nueva manera de interpretar la canción española. "Concha Piquer ha sido y es una escuela vocal", dice la cantante. "Es la qué más se ha distanciado cantando, con lo que pudo adoptar muchas personalidades, de carácter muy teatral. No se pueden hacer todas las canciones en vena. A veces hay que retirarse, y ella llevó el distanciamiento a la copla. Fue capaz de contar historias en forma de crónica, convenciendo pero sin darse. Creo que es la que más va a perdurar".

"Me he criado con ella, como mucha gente", dice Luz Casal. "Ha sido la mejor y más representativa de la música española, demostrando que no tienes que nacer en un sitio determinado para sentir la música. También me llamó la atención su temprano retiro. Como mujer que canto, siempre me atrajo por sus canciones que llegan al alma y al sentimiento de la gente. Eres mujer y te ves alterada por otra mujer. Es una pena".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de diciembre de 1990