El duelo entre Ramón Espinar y los creadores quedó en batalla floral

Se presentaba como un duelo, pero el encuentro entre el consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid, Ramón Espinar, y los profesionales firmantes de un manifiesto contra supolítica teatral, quedó ayer, tras cuatro horas de espeso debate, en batalla floral. Espinar, como sosias de Gary Cooper en Solo ante el peligro, reunía a los firmantes -desde José Carlos Plaza a Buero Vallejo, desde compañías a sindicatos- para rebatir acusaciones como "asignar anualmente 30 millones para más de un centenar de compañías es a todas luces insignificante y se torna insultante cuando se lo compara con los 90 millones que han costado las contadas representaciones del American Ballet en el Festival de Otoño".Espinar afirmó que la Comunidad ha destinado "no 30, sino 107'5 millones" a subvenciones, y pasó de Solo ante el peligro a El jugador. Sólo perdió los papeles al criticar a José Carlos Plaza -que no asistió-: "Como director del CDN no ha estrenado a ningún autor madrileño". Y cuando, bastante más agudo, afirmó: "Estoy de acuerdo en subvencionar un plan de adecentamiento de teatros privados, pero no para que al día siguiente, como el Teatriz, el propietario lo convierta en discoteca". "Pues eso es responsabilidad de usted", le replicó uno de los creadores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0024, 24 de octubre de 1990.