FERIA DEL PILAR

El gusto de El Tato

De cuajar lo apuntado ayer, en este coso, por Raúl Gracia, El Tato, en los carteles de la feria del Pilar, puede que se avecine un importante torero para la comunidad de Aragón. Falta hace, bien es cierto, y más si cabe cuando se cuenta con una afición que desde el primer momento alentó a su torero en el mismo instante del paseíllo.El joven torero, hijo del conserje de esta plaza, Pepe Gracia, toreó en su presentación con las figuras Finito de Córdoba y Chamaco con gusto, majeza y temple.

También así lo hizo Finito de Córdoba, por supuesto, pero no Chamaco, que de momento está todavía por encontrar su norte taurino.

A El Tato se le vio puesto con el capote en finas verónicas, bajas las manos; hasta de tremendista, en largas cambiadas de rodillas, dos, calentó el cotarro, pero en serio, en toreo verdad, puede estar su arcano.

Torreón/ Finito, Chamaco, Tato

Seis novillos de El Torreón, terciados de presencia, flojos y nobles. Finito de Córdoba: oreja; oreja. Chamaco: palmas con saludos; palmas con algunos pitos. El Tato: una oreja; vuelta. Plaza de Zaragoza, 7 de octubre. Segunda corrida de la Feria del Pilar. Tres cuartos de entrada.

No fue poca cosa ese adelantar la muleta al cite embarcando con precisión, empaque, llevando los derechazos. Los naturales, algunos extraidos juntas las zapatillas, remataban el pase tras la cadera, había sabor y toreo del bueno.

Hasta templó y bien ante el lesionado sexto. Con la muleta a media altura se lo pasó largo y templadísimo, más su remate de faena con ayudados por alto y re cortes por bajo le quedaron de cartel.

Finito de Córdoba, futura figura del toreo, impartió lecciones de alta escuela para quien quiera aprender.

Chamaco, sin señas de identidad por su parte, hace lo que puede y nadie acierta a comprender de qué trata esa interpretación, que dicen algunos, está relacionada con el toreo.

Torpe, sin sentido de las distancias y carente de lógica en varios de los pasajes de la lidia pasó por la feria del Pilar de Zaragoza sin que hoy se recuerde bien si estuvo o no ayer en esta plaza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0007, 07 de octubre de 1990.