El ministro de Exteriores de la RDA llama "arrogante" a Kohl
El ministro de Asuntos Exteriores de la República Democrática Alemana (RDA), Markus Meckel, acusó ayer al canciller Helmut Kohl de actuar con arrogancia en las negociaciones para la unificación de ambas Alemanias. Meckel señaló que Kohl no había consultado al primer ministro de la RDA, Lothar de Maiziere, antes de concluir sus acuerdos con la Unión Soviética acerca de la integración de la Alemania unida en la OTAN. "Uno debe preguntarse por qué De Maiziere no estuvo (con Kohl) en Moscú y en el Cáucaso", declaró Meckel.El principal asesor diplomático del canciller Helmut KohI, Horst TeItschick, rechazó inmediatamente las acusaciones de Meckel, declarando que el canciller de Bonn "acordó los detalles de todas las cuestiones con su colega De Maiziere [democristiano como Kohl], pero con Meckel [socialdemócrata] las cosas no siempre son fáciles. Si los acontecimientos le desbordan, no es culpa nuestra".
Las diferencias crecen en el Gobierno de coalición de la RDA, en el que participan la democracia cristiana, que obtuvo la mayoría en las pasadas elecciones generales, y el partido socialdemócrata (S PD), además de los liberales. El presidente del SPD germanooriental, Wolfgang Thierse, acusó ayer al primer ministro De Maiziere de poner en peligro la coalición gubernamental con su conducta "terca" frente a sus socios de gabinete. "La cabezonería del primer ministro supone un comportamiento enemigo hacia la coalición de gobierno", dijo Thierse.
Ley electoral
De Maiziere rechazó el viernes la propuesta conjunta de socialdemócratas y liberales para que la unión entre la RDA y la República Federal de Alemania (RFA) se realizara antes de las elecciones generales conjuntas previstas para el próximo 2 de diciembre. Según Thierse, el SPD defiende que "el primer Parlamento unido sea realmente elegido conjuntamente en un solo territorio, bajo una misma legislación electoral".Los democristianos de la Unión Cristiana Democrática (CDU) quieren que la unión se produzca tras las elecciones, para que éstas se celebren bajo la legislación de la RDA, que, al contrario que la vigente en la RFA, no exige un mínimo del 5% de los votos para acceder al Parlamento. Ello favorece a los pequeños partidos, que podrían obtener escaños. El Partido del Socialismo Democrático (ex comunista) respalda la postura democristiana, contra la defendida por liberales y socialdemócratas.


























































