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CONVULSIÓN EN EL ESTE

Hans Modrow negocia con la oposición la estabilidad de la RDA hasta las elecciones

Totalmente contra las cuerdas, con un Gobierno menguado, el país resbalando hacia el caos, su partido desintegrándose y su popularidad erosionada, el primer ministro de la República Democrática Alemana, Hans Modrow, se reúne hoy con la oposición para negociar las duras condiciones que ésta exige para formar parte de un Gobierno de amplia coalición que asegure la estabilidad hasta las elecciones de mayo.

Muy pocas cartas le quedan a Modrow en la manga. La dimisión de la ministra de Hacienda, Uta Nickel, involucrada en un caso de corrupción, y la salida del Gabinete de los democristianos (CDU), encabezados por el primer vicepresidente del Gobierno, Lothar de Maiziere, seguido del ministro de Vivienda, Gerhard Baumgaertel, y el de Telecomunicaciones, Klaus Wolf, junto con la amenaza del Partido Campesino (DBD) -cuyo eximio líder, Guenter Maleuda, es el presidente de la Cámara del Pueblo- de disolver el Parlamento y adelantar la fecha de las elecciones, le obliga prácticamente a ceder ante la oposición.De aceptarlas, se constituiría en Alemania Oriental el primer Gobierno no comunista desde que en 1949 fue fundado el país en la zona de ocupación soviética. En efecto, la docena de grupos opositores que forman parte de la mesa redonda que discute con el Gobierno el proceso de reformas, exigen que el futuro Gabinete provisional sea explícitamente apartidista. Sus miembros ocuparían sus carteras únicamente a título personal y no como miembros de un partido, y el Gobierno en pleno sería responsable únicamente ante la propia mesa redonda que debería dar el visto bueno a todas las leyes que se dictaran.Nuevo Foro

Esto supone que Modrow, así como los miembros del partido comunista (SED-PDS) que formaran parte del Gobierno, debe aparcar su militancia partidista. Una condición que el actual primer ministro no parece muy dispuesto a aceptar, a tenor de sus últimas manifestaciones. Los partidos opositores, por otra parte, quieren controlar al menos cinco carteras importantes del Gabinete, y, con excepción de Defensa, que al igual que sucedió en Polonia reservan para el SED-PDS, ya han indicado sus preferencias por Interior, Exteriores, Justicia, Economía, Hacienda, etcétera.

A última hora de la tarde de ayer seguían reunidos numerosos grupos opositores. Desde Nuevo Foro, que se dotaba ayer finalmente de un comité ejecutivo, hasta el SPD, pasando por algunos de los viejos aliados del SED, como el Partido Nacional Democrático (NDPD) o el Partido Campesino (DBD). También había convocado a sus delegados la Unión Social Alemana (DSU), el último en surgir y en el que se depositan las esperanzas de la CDU de Bonn.

Mientras la oposición empieza a sentirse cada día más segura, especialmente desde que los socialdemócratas se pusieron en cabeza de la carrera electoral y desde Bonn empezaron a llegar ayudas de todo tipo, el país da muestras de resbalar hacia el caos. La amenaza de una huelga general en el sur del país no se ha cumplido, pero cientos de pequeñas huelgas parciales, protestas y actos de desobediencia civil están haciendo un gran daño.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de enero de 1990

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