Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CAMBIOS EN EL ESTE

Detenido por corrupcion el ex jefe del Estado búlgaro Todor Yivkov

El ex jefe del Estado búlgaro y del partido comunista Todor Yivkov fue detenido ayer, después de que la fiscalía suprema del país dictara orden de busca y captura contra él por corrupción. La agencia oficial de noticias BTA informó ayer que a Yivkov, que ejerció el poder durante 34 años, se le acusa de "haber instigado los odios interétnicos y de haber abusado de la Hacienda pública".

El primero de los cargos alude a su campaña de asimilación forzosa de la minoría turca de Bulgaria -cerca del 10% de la población-, y el segundo, al derroche económico en residencias suntuarias y fundaciones culturales dirigidas por su familia.Todor Yivkov, de quien se ha dicho que residía en una de las lujosas mansiones del complejo Boyana, en las laderas del monte Vitosa, tendrá que permanecer en prisión, dure el tiempo que dure la instrucción del proceso.

Un portavoz de la fiscalía dijo ayer que Yivkov estaba 11 arrestado", pero no se sabía si realmente permanecía en la cárcel o en una de las 30 residencias oficiales donde vivían él y su familia.

40 años en el poder

Yivkov, de 78 años, fue acusado recientemente por el Partido Comunista de Bulgaria (PCB), que dirigió durante cuatro décadas, de "haber sido peor que los reyes búlgaros en su gusto por la dilapidación".

Su hija, Ludmila Yivkova, fue ministra de Cultura y hasta su muerte, en 1981, proyectó el arte búlgaro hacia el exterior a costa de elevadas sumas de dinero invertidas en diferentes celebraciones, como la del 1.300º aniversario de la nación búlgara, en 1981, con la que se intentaba demostrar que en el mundo eslavo cristiano el Estado búlgaro fue anterior al ruso.

La detención de Yivkov -que fue el dirigente de la Europa del Este que más tiempo estuvo en el cargo- es la última medida adoptada por los nuevos líderes comunistas búlgaros en su intento por distanciarse de las cuatro décadas de estricta disciplina de partido único que abortó todos los intentos de introducir reformas democráticas. A comienzos de semana, el Parlamento búlgaro aprobó el cese del monopolio del partido comunista y su hegemonía en la vida pública y social del país.

El pasado domingo, más de 50.000 personas se manifestaron en el centro de la capital búlgara contra el partido comunista, al tiempo que los líderes de la oposición pedían un aplazamiento de las elecciones generales, previstas para el mes de mayo, a fin de dar tiempo suficiente a que los partidos políticos opositores se puedan preparar adecuadamente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de enero de 1990