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LA CAÍDA DEL 'CONDUCATOR'

Falta de medicamentos y desnutrición infantil

La organización Médicos sin Fronteras desvela la 'herencia' sanitaria de Ceaucescu

La carencia de material médico mínimamente actual y la desnutrición que padece buena parte de la población infantil conforman el panorama sanitario de la Rumanía que ha dejado Nicolae Ceausescu, según manifestó ayer el médico vasco de la organización internacional Médicos sin Fronteras (MSF) Manuel Burzaco, a su regreso de aquel país. Burzaco formó parte de la primera expedición enviada por MSF a Rumanía el pasado 23 de diciembre."Llegamos a Bucarest la víspera de Navidad, después de haber desembarcado con dificultades en el aeropuerto de Varna, un equipo de 10 personas, entre médicos, enfermeras y personal logístico, con una tonelada y media de material sanitario. Numerosos edificios estaban incendiados y se oían claramente los disparos de las ametralladoras pesadas", explicó el doctor Burzaco, que durante la semana que permaneció en Rumanía recorrió las ciudades de Ploiesti, Brasov, Buzan y Braila. En su opinión, el aspecto más destacado de la ayuda prestada por MSF es la distribución directa del material a los hospitales y otros centros anitarios. "No se dejaba nada en manos de las autoridades. Es la manera más eficaz de que la ayuda llegue realmente a su destino sin dilaciones. En una ocasión, cuando llegamos a Ploiesti, nos recibió un comité de milicianos mandado por un capitán, del Ejército, que, quería hacerse cargo del convoy que transportaba los medicamentos. Nos negamos terminantemente".

Burzaco se encontró en un país cuya población todavía no ha podido sacudirse la angustia creada por el terror. "Es el factor más esterilizante de la mente". Mujeres y niños muertos o gravemente heridos por los disparos efectuados por la Securitate con balas dum-dum, que explosionan al hacer impacto en el cuerpo, eran el testimonio mudo de la época del dictador.

Como contrapunto a la herencia dejada por Ceaucescu, las nuevas autoridades rumanas muestran una absoluta permeabilidad a la ayuda humanitaria internacional. "La gestión de los nuevos consejos revolucionarios es fenomenal y sumamente eficaz. Es gente variopinta, muy culta y tremendamente receptiva". "Los hospitales", explica el doctor Burzaco, "son muy antiguos, y están ahogados por la falta de medios. Necesitan nuevas especialidades como la cirugía plástica, la cirugía endoscópica o la pediatría para hacer frente a la desnutrición infantil. Carecen de alta tecnología. Sin embargo, cuentan con una calidad asistencial fuera de lo común. Son unos grandes artesanos".

Parte de los equipos directivos de los centros sanitarios mantienen en su comportamiento cierta inercía del viejo régimen. Después de la revolución, muchos de los antiguos responsables sanitarios siguen en sus cargos, "ahora rechazan totalmente el régimen anterior". Hasta ahora, ni el Consejo del Frente de Salvación Nacional ni el Ejército han intervenido en el nombramiento de nuevos cargos sanitarios. "Es el propio personal médico quien elige a sus dirigentes".

El presidente de Médicos sin Fronteras-España, Josep Vargas, manifestó por su parte que después de las matanzas de Timisoara, la organización decidió actuar en Rumania a partir de su Unidad Europea de Intervención, constituida por Francia, Bélgica, Holanda, Suiza, Luxemburgo y España. La Comisión de las Comunidad Europea entregó dos millones de ECUs, y en los seis países se están recogiendo fondos particulares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de enero de 1990