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Fernando Rey termina en Buenos Aires el rodaje de 'Tango desnudo', filme sobre la Argentina de los años veinte

El actor español Fernando Rey ha terminado el rodaje en Buenos Aires de Naked tango (Tango desnudo), una historia ambientada en la Argentina de los años veinte dirigida por Leonard Schrader, guionista de El beso de la mujer araña, película basada en la novela del argentino Manuel Puig.Fernando Rey afirma que la realidad argentina se le escapa de las manos: "Por mi mujer, que es de aquí y lleva 30 años fuera, pero como si nada; por la gente, tan gentil, de un refinamiento inusual, tan dulce. Pero, claro, luego te enteras de lo demás y resulta un país inexplicable". Desde que Fernando Rey llegó a Buenos Aires, hace poco más de dos meses, vio marcharse a un presidente (Alfonsín), llegar otro (Menem), soportó una inflación mensual del 200% y aquellos amigos suyos que soñaban con marcharse son los mismos que ahora tienen un optimismo y una fe desmesurada.

La historia de la película, que transcurre en los años veinte, le permitió bucear en los orígenes de la ciudad. "Aquella mezcla anárquica de inmigrantes llegados de todos los países fue el germen de este Buenos Aires de hoy. Había magia, burdeles, corrupción, pasión. Y el tango subraya siempre todas las situaciones".

Clases de tango

Rey interpreta a uno de los cuatro protagonistas centrales. Un juez, ya mayor, casado con una joven mujer, que regresa al país a bordo de un transatlántico. "La película se abre con una escena en la que bailo el tango y por eso tomé clases con un profesor argentino, Carlos RivaroIa".Las lecciones le sirvieron sólo para no fallar en el papel. "Creo que no podré aprender nunca a bailarlo bien", asegura Rey, con mal disimulada decepción, "porque no se trata de llevar el ritmo, el tango exige un sentimiento adecuado, acentuarlo en los momentos oportunos y mandar siempre sobre la mujer como si uno controlara a una yegua".

Fernando Rey cree que tal vez esta historia, ambientada en Buenos Aires, haya surgido de esa amistad entre Schrader y Puig. Otro argentino, afincado desde joven en Estados Unidos, Lalo Schifrin, compuso la música de esencia tanguera, pero la película recoge también tangos de la época, los más arrabaleros y prostibularios, anteriores a la consagración en París. "Es una gran producción", asegura Rey, "al estilo norteamericano. En Buenos Aires se ha movilizado a unas 200 personas, no se ahorraron gastos, creo que ha quedado una buena película. Hay cierto elemento sorpresa y el guión es un poco atípico".

El estreno está previsto para la próxima primavera. La película se presentará en algunos festivales internacionales. Para entonces, Fernando Rey ya estará rodando nuevamente: "Desde que filmé con Buñuel tengo el trabajo asegurado. Es que soy como una especie de bomboncito, ¿verdad? Imagino que deben decir: ¡ah!, vamos a contratar a este actor que ha trabajado con Buñuel. Me parece bien, en la larga carrera de un actor el recuerdo se limita a ocho o 10 películas, y, claro, entre ésas hay cuatro de Buñuel, las que rodé con él". La directora argentina María Luisa Bemberg, que aspiró al oscar hace cinco años con Camila, le ha ofrecido ser protagonista de su próxima película y Fernando Rey desea aceptar, "porque mi mujer y yo queremos volver pronto, de verdad. Aunque Argentina sea un país difícil de comprender, Buenos Aires y sus gentes son encantadores". Ahora se marcha a Madrid, por dos semanas, y luego a Los Angeles, a terminar con las escenas que faltan a bordo del Queen Mary, "porque aquí no conseguimos un transatlántico de aquellos que traían la tercera clase colmada de inmigrantes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de octubre de 1989