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ENTREVISTA

El arquitecto brasileño Óscar Niemeyer, premio Príncipe de Asturias, de las Artes

El Memorial de América Latina, su última gran obra, un homenaje a la confraternización de los pueblos

El brasileño Óscar Niemeyer, de 81 años de edad, es el primer arquitecto que obtiene el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, otorgado a mediodía de ayer en Oviedo. Niemeyer, que diseñó la ciudad de Brasilia, se impuso en la última votación al arquitecto español residente en México Félix Candela. El premio, dotado con dos millones de pesetas y una estatuilla de Joan Miró, se otorgó finalmente por mayoría. En el acta del jurado se hace referencia a la última gran obra de Niemeyer, el Memorial de América Latina, centro cultural recién inaugurado en Sâo Paulo. En este trabajo, compuesto por diversas construcciones, el arquitecto ha querido "caracterizar la gran empresa que es intentar un movimiento de confraternización entre nuestros pueblos", según afirma en la siguiente entrevista.

Pregunta. ¿Qué significó la invitación para proyectar el Memorial de América Latina?Respuesta. Siempre me conmovió América Latina, siempre me interesó. Siempre me preocupé mucho por nuestra desunión, y por el hecho de que nosotros, brasileños, vivamos prácticamente de espaldas a nuestros vecinos. Siempre hubo una presión muy grande para impedir que América Latina se pudiera unir. Y al mismo tiempo hemos sufrido la presión de intereses verdaderamente imperiales. Esta presión nos reprime, interviene en nuestras políticas. En fin, nunca tuvimos la posibilidad de crear un movimiento de confraternización entre los pueblos de América. Fue pensado, en primer lugar, en este aspecto humano, de lucha que me conmueve; por eso acepté la invitación.

P. Pero había también un desaflo arquitectónico.

R. Había, claro, el desafio, la posibilidad de crear algo que fuera monumental, que pudiera caracterizar la gran empresa que es intentar un movimiento de confraternización entre nuestros pueblos. Un paso más en el camino que algún día permitirá que intercambiemos experiencias, que sea capaz de ayudar en la creación de un bloque único que nos ayude a resistir ante lo que nos humilla. Ahora es necesario tomar en cuenta que la idea del Memorial abriga algo que me atrae desde hace mucho tiempo: la problemática de América Latina, el estudio de la creación de mecanismos que nos integren. Cuando fui invitado para proyectar el Memorial tuve conciencia de que más importante que el desafilo arquitectónico en sí es el desafío político y social que enfrentaremos para esa integración. Son, pues, dos desarios.Aspectos monumentales

P. ¿Cómo imaginó el proyecto del Memorial?

R. El desaflio arquitectónico era crear algo que fuera importante, pues el objetivo del Memorial es importante. Llevar la arquitectura a la búsqueda de espacios mayores, de aspectos que pudieran ser monumentales. Esome permitió crear formas diferentes, intentar una arquitectura más conectada con la técnica que eliminara pequeños detalles. En la biblioteca, por ejemplo, hay una viga de 90 metros de long¡ tud. Después, cáscaras de cemento, ligadas a esa viga, apoyadas en ella, crean el espectáculo que será el edificio mismo. En la biblioteca, la arquitectura se re dujo a dos o tres elementos: la viga y las curvas. Sería esa la sín tesis más aproximada: la arquitectura creando, en alianza con la técnica, lo que se desea hacer

P. ¿En qué se diferencia el proyecto del Memorial de América Latina de sus otros trabajos?

R. Creo que la arquitecturadel Memorial es muy diferente de la de otros proyectos que he hecho. A estas alturas de mi vida tengo el derecho de afirmar que es posiblemente mi mejor trabajo, el último trabajo de gran vuelo al que me lancé. Mi preocupación no ha sido solamente mostrar mi arquitectura, sino también el progreso de la ingeniería en Brasil. El Memorial se caracteriza por inmensos espacios libres, de grandes proporciones. Todo eso ha sido un gran desafío también para el ingeniero de cálculos. El arquitecto busca la belleza en una reducción de los elementos arquitectónicos.

P. En el momento de proyectar algo tan directamente vinculado con una propuesta, la integración de los pueblos latinoamericanos, ¿dónde busca inspiración el arquitecto?

R. Lo que más me atrajo fue eso, la aproximación con nuestros hermanos del continente. Eso sirvió como inspiración para que yo buscara algo que tuviera belleza y grandeza. Es una obra importan te no sólo por la arquitectura sino por la idea que contiene. Busqué un clima importante. No digo solemne, digo importante Busqué una obra que haga época con el intento de que no desaparezca en el paisaje. Yo siempre digo que cada uno de nosotros trae dentro de sí un pequeño doble que nos acompaña toda la vida. Mi doble me conduce a la fantasía de la arquitectura. Cada vez que voy a realizar un proyecto, él me toma del brazo y me Heva a hacer cosas diferentes. Son cosas que en el fondo a él y a mí nos gusta mucho hacer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de mayo de 1989