Un edificio en cristal y acero albergará el Centro Cultural de Bilbao

El proyecto de Sáenz de Oiza y del escultor Oteiza se levantará sobre la antigua alhóndiga

Un complejo arquitectónico formado por un prisma construido en cristal y acero y una plaza al aire libre unidos por un edificio suspendido a 25 metros de altura, que se levantará sobre la antigua alhóndiga y el solar colindante, albergará el Centro Cultural de Bilbao, según el proyecto básico presentado ayer en la capital vizcaína por el arquitecto Francisco Sáenz de Oiza y el escultor Jorge Oteiza, responsables de su ejecución.

El proyecto respeta únicamente la fachada del viejo almacén de vinos, ubicado en el centro de Bilbao y no utilizado desde hace años. Sáenz de Oiza explicó que la antigua estructura interna de la alhóndiga no podía adaptarse a las nuevas funciones del edificio. "La fachada se convertirá en un zócalo que bordeará la nueva construcción", dijo. "Sobre la huella de la alhóndiga, importante para la memoria de la ciudad levantaremos la nueva imagen de Bilbao". El complejo cultural previsto supone una importante alteración del paisaje urbano del centro de la ciudad. Las dos manzanas que ocupa quedarán unidas, y la calle que actualmente las divide pasará a ser subterránea.

Lenguajes artísticos

Jorge Oteiza recordó que era más importante "hablar del destino de este Centro Cultural que de la arquitectura". "La alhóndiga se va a convertir en la primera universidad vasca en la que se van a experimentar los lenguajes fabricados en nuestro país. Las estructuras de los distintos lenguajes artísticos van a experimentarse en profundidad cuando el centro empiece a funcionar y se van a abordar temas importantísimos para la cultura y la identidad vasca", añadió. Jorge Oteiza será el responsable de la puesta en marcha del Instituto de Investigaciones Estéticas Comparadas, que funcionará en el marco del nuevo edificio junto a un museo de arte contemporáneo, salas de reunión y exposiciones, biblioteca y áreas comerciales. El proyecto contempla, además, ubicar sobre los 15.000 metros cuadrados de suelo disponible una gran plaza cubierta transparente y espacios al aire libre. En el subsuelo se crearán 1.750 plazas de aparcamiento. El complejo no contará finalmente con instalaciones deportivas, en contra de lo que se había anunciado anteriormente.La antigua alhóndiga será totalmente vaciada y en el solar resutante se levantará un cubo acristalado de 80 metros de altura. "La gran plaza de cristal será el elemento más reconocible del complejo", afirmaron los autores del proyecto, 'tanto por su impresionante estacialidad interior como por la rotundidad de su volumen y sus e normes dimensiones desde el exterior". El edificio que unirá las dos manzanas sobre las que se ubicará el complejo arquitectónico, flotará a 25 metros de altura, y alojará en su interior las principales instalaciones del centro cultural.

La construcción del complejo cultural de la alhódiga dispone de un presupuesto superior a los 3.000 millones de pesetas, que serán financiados por el Ayuntamiento de Bilbao, la Diputación de Vizcaya y el Gobierno vasco.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0028, 28 de abril de 1989.