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La polémica sobre el último vídeo de Madonna se extiende a Estados Unidos

La empresa de refrescos que patrocina a la artista mantendrá intacta su campaña en España

La polémica desatada tras la difusión en todo el mundo del videoclip de la nueva canción de la norteamericana Madonna, Like a prayer (Como una oración), ha llegado a Estados Unidos. Después de que el pasado fin de semana la cadena italiana RAI prohibiera la emisión de la cinta tras las protestas planteadas por un sector de católicos conservadores, la compañía Pepsi estudia la posibilidad de suspender su campaña publicitaria de apoyo a la canción en Norteamérica. Mientras tanto, en España la situación parede más tranquila. Pepsi Eapaña, pese a las críticas surgidas en el extranjero, tiene previsto mantener su campaña publicitaria y su apoyo a Madonna y al disco de la cantante norteamericana.

El pasado día 2 de marzo, alrededor de las 20.30, 240 millones de personas vieron por vez primera el vídeo de la nueva canción de Madonna, Like a prayer, según los datos facilitados por Alan Cordery, director general de Pepsi España. La compañía de bebidas refrescantes ha contratado para este año los servicios de la cantante, a la que patrocinará incluso una gira mundial. A cambio, Madonna presta su imagen para la publicidad de Pepsi. El spot central de la campaña costó cerca de 200 millones de pesetas sólo en gastos de producción. En España, su emisión en 12 ocasiones en TVE costará 70 millones más. Todo un despliegue, no menor a la polémica que se ha desatado en algunos países, donde la estrella norteamericana ha llegado a ser calificada como "blasfema".Según sus primeras reacciones, la cantante Madonna se encuentra un tanto sorprendida por todo lo que está ocurriendo. Liz Rosenberg, que forma parte de su equipo de representantes, manifestó a la agencia Reuter que por los datos que ellos tenían Pepsi estaba retirando la publicidad que acompañaba la campaña de promoción del disco. "Creo que Pepsi va a retirar los spots de todas las cadenas en Estados Unidos", explicaba Rosenberg, y añadía: "No entiendo por qué quieren ahora retirar el vídeo. Madonna está tan orgullosa de él como del anuncio que ha realizado para Pepsi".

Por su parte, la portavoz en EE UU de Pepsi, Becky Madeira, ha reconocido públicamente que "es cierto que la compañía está estudiando la posible retirada de la campaña, debido a que el vídeo de Madonna puede ser mal interpretado por personas que se sientan ofendidas'. Según sus palabras, "Pepsi no pretende asumir el papel de censor, pero tiene el libre derecho de elegir dónde quiere incluir su publicidad".

Desde España, de momento, la situación parece más apacible. Alan Cordery asegura que "Pepsi en España no va a cancelar nada en absoluto, ya que la publicidad va a seguir tal y como está y el vídeo de la canción no es responsabilidad de la compañía, sino de Madonna y de su casa de discos".

En Like a prayer (Como una oración), la canción que da título a su último elepé, Madonna recupera una parte de la estética que le sirvió de rampa de lanzamiento a la fama en todo el mundo. La vinculación de objetos y mensajes religiosos -uno de sus primeros éxitos se tituló Como una virgen- con elementos eróticos y de simple y directa provocación vuelven a estar presentes en su nueva imagen. El vídeo objeto de la polémica -realizado por Mary Lambert, que ya trabajó junto a Madonna en Into the groove y True blue- relata una ambigua historia en la que se entremezclan sueños, fantasías y realidades que tienen como decorado principal una iglesia y como intérpretes a la figura de un santo y a Madonna como sentida y entregada feligresa, con estigmas y todo. La historia, que incluye hasta una agresión sexual y una detención injusta, acaba con un happy end en mitad de un inocente gospel. En España, la cinta se ofreció por vez primera en TVE el pasado sábado, dentro del programa Rockopop.

Desde 1983

Desde que inició su carrera discográfica en 1983, Madonna se ha convertido en una de las polémicas favoritas de los medios de comunicación. A sus 30 años, ha vendido más de 75 millones de discos de sus tres grabaciones multiplatino (Madonna, Like a virgin y True blue) y 13 de sus canciones han alcanzado los primeros lugares de las listas de éxito en todo el mundo. También ha abanderado estéticas diferentes, y tras posar en su juventud para revistas como Playboy y Penthouse, fue descubierta para el cine, donde ha participado en películas de éxito (Buscando a Susan desesperadamente) y ha obtenido también sonoros fracasos (Shanghai surprise). Su iconografía personal abarca desde la pintura de Frida Kahlo -su cuadro Ma naissance está colgado en la entrada de su apartamento neoyorquino- hasta la obra literaria de Charles Bukowski y las fotograflas de Diane Arbus. "Al principio", ha declarado a la revista Rolling Stone, "todos creyeron que era el perfume del mes. Pensaban que un buen día el mundo amanecería y ¡pof!, yo habría desaparecido. Pero no tengo la menor intención de desaparecer. No soy una muñeca del disco".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de marzo de 1989