García Vargas liga la nueva financiación sanitaria al debate para limitar prestaciones

El ministro de Sanidad y Consumo, Julián García Vargas, afirmó ayer que el nuevo modelo de financiación del Sistema Nacional de Salud permitirá al ciudadano "saber de dónde vienen los recursos" y esto le permitirá abrir un futuro debate sobre los "límites de las prestaciones sanitarias y de la presión fiscal".Éste, ante las repetidas preguntas sobre esos límites, declaró que es la sociedad, y no el Gobierno, quién debe definirlos. Preguntado por EL PAÍS sobre si el Ejecutivo también permitirá a los ciudadanos definir los límites de los gastos de Defensa o de Interior, García Vargas afirmó que el Gobierno continuará con sus esfuerzos presupuestarios en "política social" pero quizá dentro de diez años habrá que plantearse "entre todos" qué fiscalidad y distribución del gasto se desea.

En concreto, el anteproyecto de los presupuestos generales del Estado fija una aportación estatal del 70% al gasto de asistencia sanitaria, mientras que la Seguridad Social abonará un 27,2%, y los cobros por servicios supondrán un 2%.

García Vargas eludió precisar los "límites" sanitarios, pero sí indicó que cree prioritario que las actuales prestaciones beneficien a todos más que incluir nuevos servicios como la fecundación asistida.

El ministro confirmó la inclusión a lo largo de 1989 de un millón más de beneficiarios en el Sistema Nacional de Salud, e indicó que las plazas médicas, por nueva creación o por cobertura definitiva, se ampliarían el próximo año en un 8%.

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