La CE sitúa la producción de cereales entre 160 y 170 millones de toneladas

VIDAL MATÉ. EMILIO SÁNCHEZ, Las estimaciones del comité consultivo de cereales de la Comunidad Europea fijan en unos 163 millones de toneladas la producción correspondiente a la campaña actual; esto supone que no se superará en un 3% el nivel fijado previamente, lo que da derecho al cobro por parte de los agricultores de una sobretasa de 0,83 pesetas. Por otro lado, la CE ha rechazado las críticas de las Uniones de Consumidores a la política agraria común (PAC) sobre su incidencia en los precios de los alimentos.

En la segunda quincena del mes de agosto tuvo lugar la última reunión del comité consultivo de cereales. Tanto en esa sesión de trabajo como en la anterior, los representantes de los diferentes países barajaron cifras provisionales sobre los resultados de esta campaña, haciendo una primera estimación de unos 163 millones de toneladas. Caso de que esa cifra fuera confirmada en el futuro, al no haberse superado en un 3% el techo de 160 millones de toneladas, los agricultores cerealistas tendrían derecho a la devolución parcial de la sobretasa de 0,83 pesetas.Según fuentes cercanas a la Administración, España mantuvo en esa reunión sus previsiones de cosecha alta. Sin embargo, la tónica general de la mayor parte de los países fue la no existencia de datos fiables ajustados a lo que puede ser la producción real.

Retraso

Este año la recolección ha venido con retraso. Los países del sur carecían de datos fiables sobre el maíz, mientras el Reino Unido es probable que no tenga cifras definitivas sobre cebada hasta el mes de octubre. En consecuencia, no es posible cerrar la cifra sobre producción cerealista en la CE hasta dentro de dos meses.

A la vista de los datos que se barajan, lo más probable es que se fije una cantidad que impida la devolución de la sobretasa de 0,83 pesetas, que supone para España unos 6.000 millones de pesetas. Por otra parte, en medios agrarios se estima que el no pago de la sobretasa debería plantearse desde una perspectiva política.

Se considera que no tiene sentido esa doble imposición para financiar los almacenamientos y ventas de cereal en el exterior cuando los precios en los mercados internacionales están al alza por la sequía norteamericana y, en consecuencia, las pérdidas de las arcas comunitarias van a ser inferiores a las previstas hace medio año.

En otro orden de cosas, la Comisión Europea rebatió las críticas de la Oficina Europea de las Uniones de Consumidores (BEUC) sobre los perjuicios de la Política Agrícola Común (PAC) al señalar que los alimentos son más baratos en las ciudades más importantes de la Comunidad Europea (CE) que en otras de similar nivel, como Nueva York, Tokio, Estocolmo o Berna.

Un portavoz de la Comisión Europea calificó de "profundos y serios algunos de los aspectos del informe del BEUC", pero al mismo tiempo afirmó que tiene un estilo "carabinero".

El informe del BEUC, elaborado por el Consejo Nacional de Consumidores de Gran Bretaña, afirmaba que por culpa de la PAC una familia de un país comunitario paga a la semana cerca de 2.000 pesetas de más por los alimentos que compra, al ser los precios más altos que en los mercados internacionales.

La Comisión Europea presentó unas estadísticas del Gobierno de Estados Unidos sobre el coste de la cesta de la compra en las ciudades más importantes del mundo para rebatir el informe del BEUC y demostrar que la PAC no cuesta más a los consumidores europeos que en otros países no miembros de la Comunidad Europea.

Las estadísticas en cuestión, que datan de mayo de 1988 y que se refieren a datos de 1985, colocan a París y Madrid como las ciudades más caras de la CE, al gastarse una familia 59 dólares a la semana en la compra de alimentos de primera necesidad.

Estos 59 dólares suponen para la familia madrileña el 38% de sus ingresos, mientras que para los parisienses es sensiblemente inferior, el 18%.

La ciudad más cara del mundo en cuanto a la cesta de la compra es Tokio, con 139 dólares a la semana (el 31 % de los ingresos semanales), y la más barata es Brasilia, con 19 dólares, aunque suponga a las familias brasileñas un 30% de sus ingresos.

La cesta más barata

Según las mismas estadísticas estadounidenses, la capital comunitaria más barata es Bonn, con 53 dólares a la semana y un 14% de los ingresos de los alemanes, mientras que en el resto de las capitales, Londres y Roma, la cesta de la compra cuesta 56 y 57 dólares respectivamente.

Para la Comisión Europea, por otra parte, algunas de las 21 recomendaciones del informe del BEUC se incluyeron ya en el plan de reforma de la PAC presentado por el presidente de la Comisión Europea, Jacques Delors.

Además, otras de las recomendaciones ya han entrado en vigor como consecuencia del recorte presupuestario en la agricultura decidido este mismo año y el programa de estabilización de los precios y la producción agrícola, que pretenden racionalizar al máximo la Política Agrícola Común.

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