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Barco supedita el diálogo con el M-19 a la liberación de Gómez Hurtado

El Gobierno colombiano ha afirmado que sólo cuando Álvaro Gómez sea puesto en libertad estudiará su participación en la gran cumbre nacional por la paz, el diálogo propuesto por el Movimiento Diecinueve de Abril (M-19) dentro de las negociaciones para la libertad del dirigente socialconservador secuestrado el 29 de mayo.El pasado viernes por la noche el Ejecutivo manifestó su satisfacción por los acuerdos logrados en Panamá 24 horas antes, donde representantes de todos los estamentos del país se comprometieron a realizar esta cumbre por la paz el próximo 29 de julio. El M-19, por su parte, dio su palabra de liberar a Gómez Hurtado antes de esa fecha. "La decisión del Gobierno en torno a su participación en diálogos y reuniones resultantes de este acuerdo sólo se tomará dentro de un clima desprovisto de presiones", dice el comunicado gubernamental.

El jueves pasado, sin embargo, mientras en Panamá se llegaba a un arreglo, el presidente colombiano, Virgilio Barco, durante el acto de entrega de cinco helicópteros al Ejército nacional, afirmó: "Un minúsculo grupo no puede imponer su voluntad a 26 millones de colombianos". Pero los dardos más fuertes contra este diálogo han venido de las fuerzas militares. "El ambiente del país no es de diálogo; el ambiente del país es de guerra", dijo el ministro de Defensa, general Rafael Samudio. Según este general, el experimento del diálogo fracasó en Colombia y "no podemos equivocarnos dos veces".

A su voz enérgica se unió ayer la del comandante general de las fuerzas militares, general Manuel Jaime Guerrero, que advirtió que el guerrillero que asista a la cumbre por la paz será detenido y juzgado.

Última oportunidad

Pero mientras el Ejército, afianzado en el argumento de los últimos ataques guerrilleros, que han dejado varios soldados muertos, insiste en que no hay ambiente para el diálogo, entre la clase política del país está tomando fuerza la idea de que la cumbre del 29 de julio es la última oportunidad que le queda a Colombia para salvarse de una guerra total.

Según Álvaro Leyva -portavoz socialconservador de las negociaciones con el M-19-, la no aceptación del Gobierno a participar en este diálogo sería una tragedia nacional.

Se espera que Álvaro Gómez regrese a su hogar en los próximos días. Muchos creen que su liberación será el 20 de julio, día en que se celebra la independencia nacional. Entretanto, ya se adelantan ya las gestiones para que el escenario de este gran diálogo por la paz sea la Nunciatura Apostólica en Bogotá.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de julio de 1988