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Críticas al discurso de la princesa Ana

La referencia de la princesa Ana a las "víctimas inocentes" del SIDA ha causado disgusto entre las organizaciones de homosexuales británicos, que ven en las palabras de la princesa una condena implícita a su modo de vida. El subsecretario de Sanidad, Tony Newton, se ha apresurado a declarar que el Gobierno no suscribe ninguna discriminación contra las víctimas del SIDA.En el discurso inaugural de la conferencia, la princesa Ana dijo que "la verdadera tragedia es la de las víctimas inocentes, la gente que ha sido infectada sin saberlo, quizá como resultado de una transfusión". Pero, prosiguió Ana, "quizá lo peor de todo son esos niños infectados en el seno materno que nacen con el virus".

Esta distinción entre víctimas inocentes y, por exclusión, víctimas no inocentes o culpables ha recibido una inmediata respuesta por parte de los homosexuales. Un representante de la Fundación Terrence Higgins, que vela por los intereses de este colectivo, opina que "la princesa ha sido mal aconsejada" al hablar de víctimas inocentes. "Quienes adquieren el síndrome como consecuencia de una relación de cariño son tan inocentes como puede serlo cualquier niño", sostiene este portavoz.

Newton insiste en que hay que considerar a los enfermos exclusivamente como tales, sin discriminaciones: "Por lo que a mí respecta, vamos a prestar servicios sanitarios a todos aquellos que estén enfermos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de enero de 1988