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Escalada en la 'guerra comercial' de Japón con EE UU y la Comunidad Europea

Con el rechazo japonés a la, resolución del GATT (Acuerdo sobre Aranceles Aduaneros y Comercio) para abrir las fronteras a 12 productos agrícolas, la Administración japonesa del nuevo primer ministro, el liberal Noboru Takeshita, marca un nuevo paso en la escalada de la guerra comercial entre Japón y Estados Unidos y los países de la CE.Japón decidió bloquear hasta febrero próximo -fecha de la reunión ministerial de la asamblea del GATT- la petición para abrir sus mercados a 12 productos agrícolas. Noboru Takeshita, el primer ministro de Japón, confirmó el viernes ante la Prensa, en Tokio, que Japón no puede aceptar abrir sus mercados en los sectores de productos lácteos y almidones, como pide el GATT, junto a otros 10 productos, con el riesgo de que el hecho comporte graves problemas para los agricultores nipones.

Shintaro Abe, el secretario general del potente Partido Liberal Demócrata (PLD), en el poder desde 1956 y con una amplia base de electorado entre los agricultores, apoyó la decisión tomada por la delegación japonesa en el GATT, dirigida por el representante de Japón, Yoshio Hatano, ante la organización comercial que agrupa a 95 países.

"No puedo creer que Japón no esté en condiciones de honrar sus compromisos internacionales en el GATT", dijo en Tokio el belga Willy de Clerq, miembro de la Comisión Europea.

De Clerq criticó igualmente la decisión del Ministerio japonés de Finanzas de no reducir los altos tipos impositivos (60%) que penalizan las importaciones de vinos y alcoholes europeos con destino al mercado japonés hasta el año fiscal de 1989, argumentando que debe ser una "decisión coordinada" con el nuevo sistema impositivo japonés.

"La CE", dijo De Clerq, "espera una rápida, total y completa aplicación de las recomendaciones del GATT". De Clerq insistió al mismo tiempo que Japón debe liberalizar más sus mercados para la importación de automóviles, cosméticos, equipo médico, fármacos y productos alimenticios originarios de países de la CE, junto a la autorización para que las firmas europeas de trabajos públicos puedan licitar en el proyecto de construcción de un nuevo aeropuerto en Kansai.

El plan de construcción M nuevo aeropuerto de Kansai, en el área de la ciudad de Osaka, constituye una de las principales polémicas entre Japón y Estados Unidos, al no aceptar las autoridades niponas que firmas estadounidenses puedan participar en los trabajos del nuevo aeropuerto. La firmeza de los japoneses, que aluden discutibles argumentos de protección del sector de trabajos públicos originó el pasado jueves una primera acción de represalia por parte de Estados Unidos, al votar la Cámara de Representantes una orden para vetar la compra de productos made in Japan en las firmas estadounidenses vinculadas a programas en el sector de trabajos públicos en EE UU.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de diciembre de 1987