James Baldwin muere en Francia a los 63 años

El autor norteamericano describió la lucha por la igualdad racial

El novelista norteamericano James Baldwin, cuya obra refleja sobre todo la lucha por la igualdad racial en Estados Unidos, murió ayer por la mañana, a los 63 años, en su residencia cerca de Niza. Según informaron amigos suyos, la muerte se produjo a causa de un cáncer de estómago, por el que ya había sido operado este año. El autor trabajaba en una nueva novela, informa Reuter. La noticia se produjo a través de Estados Unidos, cuando amigos suyos dijeron que habían recibido una llamada de su hermano David desde la casa de Baldwin, una antigua granja rehabilitada en la que vivía desde hacía 20 años.

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Hijo de un predicador baptista y descendiente de esclavos de Georgia, James Baldwin dedicó su vida a la lucha por la igualdad racial en Estados Unidos, el gran tema que unifica toda su obra.Su primer libro, Go tell it on the mountain (Ve a decirlo a la montaña, en traducción literal), que para algunos críticos es su título más notable, contó la peregrinación de una familia negra desde el Sur profundo hasta el Norte. Fue la primera de muchas novelas que narraron la lucha de los negros norteamericanos por sus derechos civiles. En Notes of a native son describió sus días de infancia en Harlem.

La segunda novela de Baldwin, Gionvanni's room (La habitación de Giovanni), que trataba de la homosexualidad, fue publicada en 1958. El tema fue desarrollado en obras posteriores. Un crítico de la novela Just about my head (Sólo acerca de mi cabeza, 1979) escribió en The New York Times: "Es preciso decir que Baldwin escribe sobre el amor homosexual con algo parecido a la genialidad".

Criado en las calles de Harlem, pequeño, frágil, con ojos saltones, Baldwin fue forzado al principio a seguir las huellas de su padre y se convirtió a los 14 años en predicador. Pero cuando murió su padre -él tenía 19 años- le dio la espalda a la Iglesia y comenzó a escribir. Trabajó en el Greenwich Village, (el barrio bohemio de Manhattan) como botones, camarero y lavaplatos.

En 1948, mientras denunciaba la discriminación racial que se producía en Estados Unidos, marchó a vivir a París, donde permaneció varios años; se sentía más libre de la discriminación racial que en los Estados Unidos de la época. "Lo que quería era averiguar quién era, no lo que era". Sus obras mantuvieron un estilo que recordaba el del púlpito.

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En 1954 el Tribunal Supremo de Estados Unidos ordenó el fin de la segregación racial en las escuelas, y ahí comenzó el movimiento por los derechos civiles. En 1957, Baldwin decidió regresar a Estados Unidos. "No podía quedarme sentado en París arreglándome las uñas y hablando de Little Rock", comentó, refiriéndose al envío a Arkansas de tropas federales para forzar la convivencia de blancos y negros.

Su novela Another country apareció en 1962; en ella hacía un llamamiento para un mayor entendimiento entre blancos y negros. Al año siguiente, en el ensayo The fire next time, profetizaba los desórdenes raciales que se iban a prolongar hasta avanzada la década.

Un socialismo propio

Baldwin había regresado a Estados Unidos para unir sus esfuerzos con líderes negros como Martin Luther King, de quien se había hecho amigo. El asesinato de éste, en 1968, le hizo volver a Francia. Ese mismo año apareció Tell me how long the train's been gone, donde contaba la historia de un actor negro que mantiene relaciones con una preciosa actriz blanca y un chico negro.

La creciente politización de Baldwin pudo observarse en su siguiente libro, el ensayo No name in the street (Sin nombre en la calle), en el que abogaba por "un socialismo propio, formado por y respondiendo a las verdaderas necesidades de los norteamericanos". En 1985 publicó el ensayo Evidencia de cosas no vistas, acerca de la muerte en Atlanta de 28 niños negros, un suceso que traumatizó a esa ciudad desde 1979 a 1981.

Otras obras de Baldwin fueron A rap on race, que recogía una conversación suya con la célebre antropóloga Margareth Mead, y el guión de una película sobre el militante negro Malcolm X. Escribió también las obras de teatro Blues for Mr. Charlie y The amen corner, que volvió a conocer el éxito en Londres durante la pasada primavera.

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