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LAS TENSIONES EN LOS MERCADOS DISMINUYEN

La privatización de British Petroleum aumentó el optimismo en Londres

El anuncio de que la privatización de British Petroleum (BP) seguirá adelante conforme a la agenda del Gobierno de Margaret Thatcher, aunque sea con la ayuda del Banco de Inglaterra para evitar la catástrofe a la emisión, sentó ayer bien en la Bolsa, que subió 68 puntos. La acciones de BP se cotizaron al alza.El ministro de Hacienda, Nigel Lawson, compareció a última hora de la noche del jueves ante la Cámara de los Comunes para anunciar a los expectantes parlamentarios que se mantenía la emisión y que, para evitar un caos en los mercados, se la iba a dotar de una red de seguridad. El Banco emisor se comprometía a comprar el primer plazo de las acciones a 70 peniques en vez de a los 120 en que estaba determinada su venta. La noticia fue acogida con hurras por los parlamentarios conservadores y con sonoros abucheos por la oposición, que ridiculizó el plan y lo motejó de "la primera privatización que se convierte en una renacionalización", en palabras de John Smith, responsable de Hacienda en el Gobierno laborista en la sombra.

Cuando las acciones de BP que pertenecían al Gobierno salieron a cotizar a primera hora de la tarde, el mercado estaba ya en onda compradora, activado por los resultados habidos en las bolsas orientales y por lo ocurrido la víspera en Wall Street. Como, además, el Banco de Inglaterra había ofrecido la garantía de comprar el papel de BP no deseado, sólo quedaba el camino del alm Al final estas acciones que pertenecían a la cartera del Estado se cotizaron a 85 peniques, con lo que el banco emisor no tuvo que realizar ningún desembolso al optar los aseguradores por colocarlas a unos inversores que pagaban 15 peniques más que el Gobierno.

Lawson estaba ayer satisfecho con el triunfo de la estrategia. "Me alegro de que el mercado haya subido y creo que en ello ha jugado una parte mi anuncio", dijo por la mañana.

Sin garantías

A última hora de la tarde se supo que Lawson había sido decididamente contrario a ofrecer ninguna garantía a los angustiados aseguradores de la emisión y que la idea de intentar paliar el desastre de la inundación del mercado con acciones no deseadas salió del Banco de Inglaterra. Sólo una hora antes de su comparecencia, Lawson se avino al plan, que contó con el visto bueno de la primera ministra.Los 330 peniques que cuestan las acciones de BP en manos del Estado se pagan en tres plazos de 120, 110 y 100. La garantía gubernamental de suscribir el primer plazo a 70 peniques lo es también de que la pérdida de los aseguradores de la emisión no superará, en el peor de los casos, los 50 peniques por acción. Lawson hizo notar este extremo. Según el ministro de Hacienda, el salvavidas ofrecido por el Gobierno a los aseguradores de la emisión es bien caro.

Las acciones normales de BP también subieron ayer y cerraron a 267 peniques.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 31 de octubre de 1987