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SANIDAD

La mitad de lo necesario

En España, país en el que está prohibida la donación retribuida de sangre, existe un importante déficit de este fluido corporal. Para garantizar el autoabastecimiento de una población concreta es necesario alcanzar una media de 40 a 50 extracciones por cada 1.000 habitantes. En España apenas se alcanza la mitad de esta media, lo que quiere decir que tiene que importarse la otra mitad, y se hace básicamente de EEUU. El casi un millón de donantes registrados en España es, a todas luces, insuficiente.Existen 197 centros o bancos donde se extraen, almacenan, procesan y distribuyen tanto la sangre como sus, derivados. De estos centros, 128 son de titularidad pública, 30 pertenecen a instituciones benéfico-sociales (Cruz Roja e Iglesia) y otros 29 a centros privados. En todos estos bancos se llevaron a cabo el año pasado cerca de 900.000 extracciones que dieron como resultado otras tantas unida des disponibles de 400 a 450 centímetros cúbicos. No existen estadísticas fiables sobre la incidencia que el miedo al SIDA haya tenido en las últimas donaciones.

Los intercambios que se efectúan entre los diversos bancos están gravados con una cantidad que oscila entre las 6.000 y 8.000 pesetas por unidad. Una transfusión no le cuesta nada a un enfermo de la Seguridad Social, pero a un enfermo privado puede suponerle un gasto entre, 7.000 y 25.000 pesetas. Éste no sería el precio de venta al público, ya que el proceso que sigue la sangre desde que se extrae hasta que se transfunde es mucho más costoso.

Todavía les más importante en España el déficit de plasma, sustancia que se extrae de la sangre y que sirve especialmente para la industria farmacéutica. Con 300.000 litros de plasma anuales las necesidades españolas estarían cubiertas. Sin embargo, la producción aquí es tan sólo de 90.000 litros. El resto se importa, también de EE UU, por lo que la Seguridad Social paga más de 7.000 millones de pesetas al año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de agosto de 1987