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Miles de manifestantes en Santander en apoyo de los trabajadores de Reinosa

Varios miles de trabajadores (20.000, según los organizadores, y 11.000, según la Delegación del Gobierno) participaron ayer, en Santander, en una manifestación contra el desmantelamiento industrial de Cantabria, por la creación de empleo, contra la política económica del Gobierno central y la ineficacia del Ejecutivo autónomo; asimismo, en solidaridad con Reinosa y la deprimida zona oriental de Cantabria.

El secretario general de CC OO, Marcelino Camacho, y Enrique Curiel, diputado de Izquierda Unida, portaban, entre otros líderes sindicales, la pancarta que abría el cortejo. La marcha, convocada por CC OO, contó con el apoyo de USO, sindicato unitario y CNT así como con el de todos los partidos políticos, excepto el PSOE y AP.Dos trenes especiales, un tranvía de tres unidades y otra formación de 16 coches dejaron en la estación de Renfe un contingente aproximado de 2.000 habitantes de Reinosa y su comarca. Varios centenares más llegaron a la capital cántabra en coches y autobuses. Todos ellos se incorporaron a la manifestación, al filo de las 12.30, cuando el núcleo inicial de aquélla avanzaba desde la plaza de Numancia a la altura del pasaje de la Peña.

"Reinosa quiere vivir", podía leerse en la pegatina traída por la población de Campoo que hombres y mujeres lucían en sus ropas; sin duda, este contingente fue uno de los mejor representados en la manifestación.

Los manifestantes lanzaron gritos de "Pallarés, Pinochet", al pasar ante el edificio de la Delegación del Gobierno. Nuevos gritos y silbidos, mezclados con insultos para Botín, se escucharon al desfilar la marcha ante la sede del Banco de Santander, dueño de la industria de ferroaleaciones Fyesa, que actualmente se encuentra en crisis.

Los trabajadores entregaron sendos comunicados en la Delegación del Gobierno y en la sede del Ejecutivo regional, en los que protestaban por el desmantelamiento de la industria cántabra.

La víspera, una tractorada había dejado la región colapsada durante seis horas, al bloquearse el tráfico rodado en protesta por la cuota láctea.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de abril de 1987