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IMAGFIC 87

Recta final, con comedia australiana y un extraño 'western' británico

La penúltima jornada de la sección oficial del festival de cine de Madrid presentó una agradable comedia australiana titulada Malcolm y un aparatoso western británico titulado Straight to hell, de Alex Cox. Tanto esta como las restantes secciones del Imagfic, dedicadas a la obra de jerry Lewis como director, al cine de Alan Rudolph, alúltimo cine español, al homenaje a Cary Grant y a la alemana especialista en cine de animación Lotte Reiniger, ofrecen un balance muy positivo, tanto en la calidad media de las películas como en la respuesta del público de esta octava edición del festival madrileño.

El cine australiano, que está en alza y lleva a cada festival significativo alguna película casi siempre interesante, ha traído a Imagfe Malcolm, de Nadia Tass, una curiosa y agradable comedia de tintes negros, que cuenta una hístoria policiaca desde un ángulo inédito: un hampón que acoge en su casa a un hombre marginado incapacitado para la vida social: pero dotado de una imaginación mecánica genial, que le permite urdir ingenios sorprendentes para los atracos de su patrón.La película no rompe moldes, pero da una dimensión nueva a algunos moldes viejos. Tiene encanto, está narrada con fluidez y soltura y excelentemente interpretada, por lo que responde bien a la buena calidad media de esta edición de Imagfic, donde hubo un número considerable de filmes aceptables y pocos inaceptables.

La segunda película oficial de esta penúltima jornada es la británica Straight to Hell, un aparatoso esquema de western aplicado a una. historia de gánsteres de hoy. El filme está rodado íntegrarnente en el desierto de Almería, que fue escenario de tantos westerns italianos y españoles en los años sesenta.

Desmelenamiento

Decir qué es lo que cuenta esta desmelenada obra es poco menos que imposible. Los acoritecimientos, todos sangrientos y casi todos con una variante artificiosa de humor negro, se agolpan en un argumento donde no cabe ni una aguja de tan repleto como está de sucesos o de ficciones de tales.No es un buen filme. Al director se le va la película precisamente por donde ésta parece ir en camino más seguro, que es el del desbordamiento, pero éste, a medio metraje, se convierte en arbitrariedad.

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