La CE comienza hoy a negociar a fondo los precios agrícolas para la próxima campaña

Los ministros de Agricultura de los doce inician hoy por la tarde en la capital belga su primer debate en profundidad sobre la fijación de precios para la próxima campaña; pero más aún que esta negociación rutinaria, lo que les enfrenta es el proyecto de la Comisión Europea de tasar los aceites y materias grasas marinas y vegetales.

No bastará con esta sesión negociadora, que no concluirá antes del martes por la noche, para forjar un acuerdo entre los responsables de la Europa verde, pero como la campaña empieza el 1 de abril, el órgano ejecutivo ha propuesto prorrogar el actual régimen hasta que el Consejo de Ministros tome una decisión, lo que no hará, en el mejor de los casos, hasta finales de la primavera.La proposición de la comisión se enmarca este año en su lucha contra los excedentes agrícolas, y prevé reducir el período anual de compra garantizada de los invendidos (intervención), así como la congelación o incluso la disminución del precio de intervención, lo que conllevará una inevitable pérdida de poder adquisitivo de los agricultores, de la que se librarán, sin embargo, los españoles. Sus precios aumentarán en un 1% en ECU (unidad de cuenta europea, equivalente a 146 pesetas) o del 5,2% en pesetas.

Entre las intenciones del ejecutivo comunitario figura también el inmediato desmantelamiento de los montantes compensatorios positivos, de los que se benefician las exportaciones agrícolas de Alemania Occidental, pero,a lo que su canciller, Helmut Kohl, se niega rotundamente, hasta el punto de tomar la iniciativa de enviar dos cartas de protesta a Jacques Delors, presidente de la comisión.

El tema inscrito en el orden del día que más interesa a Espafia, y al que los ministros dedicarán probablemente el grueso de su discusión, es el proyecto de tasación en 330 ECU por tonelada de "los aceites y materias grasas vegetales producidos o importados por la CE", lo que encarecerá en un 15% el de oliva, mientras los de soja y girasol subirán hasta un 80%. Esia medida sólo será aplicada a España a partir de 1991.

A petición del Reino Unido, los titulares de Exteriores de la CE mantuvieron a mediados de este mes un primer debate sobre las repercusiones de esta iniciativa sobre las relaciones con EE UU, en el que quedaron puestas de manifiesto sus profundas divergencias, que serán, sin duda, confirmadas ahora en el Consejo de Ministros de Agricultura. El Reino Unido, Alemania Occidental y Holanda rechazan tajantemente el proyecto, que Francia, Italia, Bélgica, Luxemburgo e Irlanda aprueban, como también lo podrían respaldar en última instancia España, Grecia y Portugal, e incluso Dinamarca si las grasas marinas son excluidas. Los tres primeros fundamentan su oposición en su deseo de evitar infringir las reglas del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) y el consiguiente enfrentamiento con EE UU.

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