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El productor Elías Querejeta y el técnico Luis Castro, premios nacionales de Cinematografía

El productor Elías Querejeta y el técnico de efectos especiales de sonido Luis Castro recibieron ayer el Premio Nacional de Cinematografía correspondiente a este año que otorga el Ministerio de Cultura. Dotado con un millón de pesetas para cada uno de los galardonados, el jurado destacó en Querejeta su labor a favor de la creación de un nuevo estilo de hacer cine, y en Luis Castro, su larga trayectoría y el alto nivel de su trabajo técnico. Quedaron finalistas Fernando Fernán-Gómez y José Luis Borau, y el premio fue concedido por mayoría. El técnico de sonido Enrique Molinero obtuvo la misma distinción el año pasado.

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Componían el jurado Fernando Méndez Leite (director del Instituto de Cinematografía), José María Biurrum, Enrique Molinero, Carmen Maura, Miguel Ángel Rellán, Ángel Feriández-Santos, Rafael Palmero, Luis Megino, Juan Amorós, Emiliano Piedra y Emilio Martínez Lázaro.Elías Querejeta ha producido 37 películas, entre las que se encuentran algunas de las más importantes Je la historia del cine español. Viaja a festivales y ve a diario un buen número de fotograrias animadas, pero reconoce que aún siente la misma emoción que de niño cuando se apagan las luces de la sala. Querejeta, de 52 años, acudía con sus hermanos al "cine de arriba", uno de los dos con los que contaba Hernani (Guipúzcoa), su ciudad natal, para ver películas del Oeste y de Fu-Manchú. Tomaba luego refrescos de limón, "de esos que llevaban una bolita en el tapón".

"A mí me gustan casi todas las películas", afirma, "aunque luego haya que aplicar la valoración crítica, y me gusten sólo unas pocas; pero me gusta el rito del cine y creo que no he perdido aquella ingenuidad". Querejeta comenzó, según su definición, como "cineclubista", "el único lugar donde se podía ver y hablar de cine". Más tarde trabajó en cortometrajes y guiones hasta que se trasladó a Madrid con la idea de hacer "películas distintas". Abandonaba así su primera vocación: el fútbol y la Real Sociedad de San Sebastián.

Para Querejeta, "cada película tiene una voluntad propia que hay que respetar y los proyectos son siempre distintos", pero no niega que sus trabajos tienen un estilo, una especie de sello Querejeta, reconocible por los cinéfilos de las dos últimas décadas. Tras un par de producciones -De cuerpo presente, adaptación de una novela de Gonzalo Suárez, y último encaentro, que protagonizó Antonio Gades-, Querejeta comienza su fructífera relación con Carlos Saura. Juntos hacen La caza y continúan su colaboración con 12 películas más. Las producciones de Querejeta comienzan a contar con un puñado de profesionales fundamentales para el cine español: Luis Cuadrado y Teo Escamilla en la fotografía, Primitivo Álvaro en la producción, Pablo G. del Amo en el montaje...

Elías Querejeta ha producido cuatro películas extranjeras -La letra escarlata, de Wim Wenders, entre ellas- y trabaja do con directores como Jaime Chávarri y Francisco Regueiro, entre otros, pero sobre todo ha hecho debutar a Víctor Erice Antón Eceiza, José Egea, Clau dio Guerín, Manuel Gutiérrez Aragón, Ricardo Franco, Emilio Martínez Lázaro y Montxo Armendáriz. El productor reconoce que a veces le ha tentado la di rección y que puede hacerlo en cualquier momento, pero (ríe) "podría ser un desastre".

Imaginar el sonido

El premio concedido a Luis Cas tro destaca el trabajo desarrollado durante 30 años en el campo de los efectos especiales de sonido y reconoce la labor del equipo técnico en la realización de películas. Luis Castro, de 56 años, natural de Bakio (Vizcaya), casado y padre de dos hijos, recibió ayer la noticia en unos estudios de grabación de Madrid, donde realiza la sonorización de las últimas secuencias de La casa de Bernarda Alba, de Mario Camus.Castro está satisfecho con el premio por su dimensión de reconocimiento a una labor colectiva, que hace extensivo a sus compañeros de profesión, "que no aparecen con la carita en la pantalla". Lleva 30 años dedicado a los efectos sonoros, durante los cuales calcula que ha intervenido en 2.500 películas. Declara que ha trabajado con prácticamente todos los directores actuales del cine español y en las superproducciones norteamericanas durante los 10 años que mantuvieron estudios en España. También ha realizado series de televisión, como Curro Jiménez, Fortunata y Jacinta y Los gozos y las sombras, entre otras. Tiene su centro de actividad en Madrid, aunque se ha desplazado con frecuencia a Barcelona y Lisboa.

Castro dice que sólo hay en España tres especialistas en su campo. "En esta profesión sale muy poca gente, ya que no se puede aprender el tener imaginación, el tremendo sentido del ritmo, la capacidad de improvisación. Hay que imaginar el sonido. Aparte de conseguir la parte técnica, lo que más cuenta es la fantasía. Este trabajo es como tocar una partitura sin piano".

La evolución de los efectos especiales, según Luis Castro, se debe a la importancia cada vez mayor que los directores exigen de la banda, sonora en cuanto a calidad y fidelidad. Castro realiza dos tipos de efectos sonoros: los sincrónicos de sala, a partir de los movimientos de los actores, y los exteriores, que se suelen grabar con magnetófono. De estos últimos, Castro tiene un gran archivo de sonidos reales, que ha ido recogiendo durante 30 años y cada día con más entusiasmo. "No puedo dejar de pensar en sonido", declara.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de febrero de 1987