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De 'Bambi' a 'Vértigo

La primera película que Miguel Marías, madrileño de 39 años, vio en su vida fue Bambi, y el resultado fue que el famoso filme de Walt Dísney le hizo odiar el cine.Pese a esa primera reacción infantil, Miguel Marías volvió una y otra vez a las salas oscuras de los cines, y aquel rechazo inicial fue ampliamente superado cuando pudo contemplar Vértigo, de Alfred Hitchckok, película que actualmente sigue siendo su obra favorita, junto con Escrito bajo el sol, de John Ford.

La vida de Miguel Marías ha estado siempre estrechamente ligada al estudio y la reflexión sobre el cine, pese a que simultáneamente ejerciera su profesión de economista en la oficinas de un banco, trabajo en el que ha permanecido hasta su reciente llegada ja la dirección de la Filmoteca Nacional.

Considerado como una de las personas que más y mejor conoce en España la historia del cine, Miguel Marías ha desempeñado la labor de crítico cinematográfico en casi todas las publicaciones especializadas del país.

Su primera crítica fue publicada hace 20 años en El Noticiero Universal, de Barcelona, donde pemanecería durante dos años, para luego pasar por las revistas Nuestro cine, Dirigido por... y Casablanca. Tal vez la parte más conocida de su labor crítica es su análisis y exégesis de algunos cineastas franceses de la nouvelle vague, sobre todo la obra de Jean-Luc Godard, director en el que el nuevo director de la Filmoteca es considerado un experto.

También ha colaborado en programas especializados de cine en Radio Nacional de España y ha escrito trabajos sobre diversos aspectos y personalidades del cine a la vez que traducía numerosos libros de la misma materia para diferentes editoriales españolas.

Miguel Marías tiene como lema el "defender todo el cine". Para él "todo lo que se proyecte en la pantalla es válido", advirtiendo a continuación que en su trabajo actual no puede permitirse el lujo de tener películas favoritas porque todas son igualmente válidas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de diciembre de 1986