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Tanto para Shultz

La crisis de la venta secreta de armas a Irán se ha convertido en una guerra por el control de la política exterior norteamericana, con el secretario de Estado, George Shultz, abiertamente enfrentado a la Casa Blanca y al presidente. La primera batalla ha sido ganada por Shultz con el cese de John Poindexter, aunque aún es pronto para afirmar si se trata de un triunfo definitivo.En una sorprendente aparición ante el Congreso el lunes, el número dos del departamento de Estado, John Whitehead, criticó directamente a Ronald Reagan en relación con la conexión iraní y desvinculó a Shultz de la operación encubierta de envío de armas, lo que provocó la irritación de la Casa Blanca, algunos de cuyos altos funcionarios comentaron que se trató de un acto de "clara rebelión".

En el fondo, se trata de la vieja batalla entre el secretario de Estado y la Casa Blanca, iniciada en 1969, cuando Henry Kissinger se hizo cargo del Consejo de Seguridad Nacional. Ésta Administración ha preferido sustituir a los profesionales de la diplomacia por un grupo de fieles, poco críticos y poco preparados, encuadrados en el Consejo de Seguridad Nacional. Nunca como desde la llegada de Reagan a la Casa Blanca han florecido tanto las operaciones clandestinas en apoyo de los combatientes por la libertad en todo el mundo. Hace una semana, se decía que era Shultz quien pensaba dimitir. Tras la comparecencia de Whitehead en la comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, a medio plazo quizá no le quede más remedio al presidente que destituir al secretario de Estado. Varios congresistas, sorprendidos por el tono de los comentarios de Whitehead, quien rebatió la afirmación de Reagan de que desde el inicio de las negociaciones secretas con Irán ese país ya no apoya al terrorismo, indicaron ayer que lo ocurrido es un signo de que Shultz dejará su puesto.

"No quiero disentir con mi presidente", afirmó Whitehead ante el Congreso, en sesión pública, "pero creo que existe una continua evidencia de que Irán sigue vinculado al terrorismo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de noviembre de 1986