Uniformes militares copan la catedral de Santiago

Vestido con uniforme azul, guantes blancos y la banda presidencial sobre su pecho, el general Augusto Pinochet asistió ayer a la misa tedéum de Fiestas Patrias, que oficiaron el cardenal Juan Francisco Fresno y pastores de otras siete iglesias. La imagen sonriente de Pinochet y de los cuato miembros de la Junta de Gobierno contrastó con la de un hosco cardenal Fresno. Fue un acto de imagen positiva para el general Augusto Pinochet.

A pesar de la expulsión de tres curas franceses, la concesión de un visado temporal para otros dos sacerdotes estadounidenses y el acoso a religiosos de barriadas obreras, la Iglesia católica invitó sólo a autoridades oficiales al tedéum. Mientras se realizaba la ceremonia, carabineros allanaron en Santiago la casa parroquial del sacerdote Antonio Lagos en busca de armas.Durante el oficio religioso, de carácter ecuménico, el sacerdote católico Vicente Ahumada dijo: "He visto rostros perplejos, por no decir molestos, que preguntan: ¿cómo cantar tedéum cuando la patria gime llorosa sobre féretros ensangrentados?". La respuesta la dio el mismo párroco, afirmando que el tedéum es un himno milenario de la Iglesia católica.

Es la misma explicación que Fresno le dio al clero de Santiago: esta misa es una tradición santiaguina por la fiesta de la Independencia, que nunca ha dejado de celebrarse. En un punto, sin embargo, se rompió la tradición: por primera vez en los últimos años, no fue el cardenal quien dijo la homilía.

Durante las rogativas, Fresno dijo: "Como Jesús, también la Iglesia está crucificada por ti hermano presidente, y por mí, arzobispo y pastor".

En su homilía, Ahumada señaló: "Cantamos alabanzas porque estamos acosados", y agregó que la Iglesia tiene la sensación de que "están rotas todas las mesas donde puede sentarse gente de todos los credos y colores". Anunció además la próxima visita del papa Juan Pablo II como la de "un profeta de la paz".

Pero estas demostraciones de malestar retórico quedaron opacas por la fuerza de las imágenes. A la salida de la catedral -la principal iglesia de Santiago, que ha sido reconstruida siete veces después de terremotos e incendios-, Fresno avanzó y saludó con un gesto de su cabeza a Pinochet y después ambos se dieron la mano. Con rostro sonriente, Pinochet acompañó a un Fresno de gesto severo hasta la salida, donde tres compañías de la Escuela Militar de Oficiales le rindieron honores al general.

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Dentro de la catedral sólo se observaron militares con uniforme de gala, vistosas charreteras, condecoraciones, capas, y autoridades del Gobierno.

En la ciudad de Concepción, a 400 kilómetros al sur de la capital, el obispo Manuel Santos no realizó la misa de tedéum, sino una eucaristía ante dirigentes políticos, sin reservar sitio para las autoridades locales.

[El Consejo de Europa, que agrupa a 21 países y es presidido por el ministro italiano de Asuntos Exteriores, Giulio Andreotti, expresó ayer su "profunda preocupación" por la situación chilena y pidió el levantamiento del estado de sitio y la liberación de los líderes políticos detenidos, informa France Presse.]

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