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Tribuna:

Cabrera, las maniobras continúan

Para Greenpeace, el anuncio de nuevas maniobras militares en Cabrera, rompe los acuerdos de julio sobre el futuro de las islas. Además, los ecologistas consideramos que el Ministerio de Defensa podría Jugar un papel importante en la defensa integral de ese ecosistema considerado por los expertos como uno de los últimos rincones prácticamente vírgenes de nuestro Mediterráneo.Lo que parecía ser una serpiente de verano se ha confirmado. Según fuentes de la Capitanía General de Baleares, se han proyectado unas nuevas maniobras militares en las islas de Cabrera con el desplazamiento y desembarco de más de 500 soldados procedentes de los destacamentos militares de las islas Baleares. La ejecución de estas maniobras depende de una decisión del Ministerio de Defensa. Los ecologistas intentaremos convencer a las, autoridades de que las maniobras son incompatibles con la protección integral del archipiélago de Cabrera. La verdad es que las posturas no están tan confrontadas si leemos el estudio monográfico que sobre las islas de Cabrera editó en 1975 el Regimiento de Infantería Palma 47, de la Capitanía General de Baleares.

Este trabajo de 76 páginas es un cúmulo de aportaciones destinadas a reforzar los :argumentos de los naturalistas y ecologistas que solicitan la declaración de las islas como parque nacional marítimo terrestre y su protección integral.En este informe se pone de manifiesto que "la isla de Cabrera es prácticamente virgen y su importancia biológica es muy grande". A pesar de afirmar que la riqueza de la avifauna "es un tanto pobre", insiste en que el archipiélago presenta "su más grande esplendor en la vida marina que allí se sustenta".

El detallado estudio continúa repasando la flora, los mamíferos, aves, reptiles y otros animales, destacando con una abundante bibliografía el interés ecológico del entorno de Cabrera. Toda una compilación de datos a los que se une un amplio apartado de las particularidades físicas, vicisitudes históricas, económicas, jurídicas y militares.

¿Dónde están las divergencias?

Puestos de acuerdo con el interés ecológico de las islas, es necesario preguntarse dónde están las divergencias que separan a los defensores de la naturaleza con las autoridades del Ministerio de Defensa.

En el libro citado se puede leer que Cabrera "es desde hace años una zona de indudable interés para las necesidades de la defensa nacional". Así y todo, se reconoce el decreciente valor militar, debido a la aparición de nuevos armamentos y medios de combate".

El único argumento favorable a la continuación de la utilización de, las islas por parte de los militares es el reunir el terreno unas características adecuadas para la celebración de maniobras militares.

La presencia de un destacamento militar permanente de unos 60 soldados en Cabrera, justificado por su antiguo valor estratégico, ha desaparecido. Y la celebración de maniobras desde 1973 constituye un uso muy distinto al que justificó su expropiación militar.

En unos momentos en que la sociedad es cada vez más consciente de la necesidad de defender los valores naturales, el Ejército podría dar un golpe de mano. Este golpe de mano, evidentemente cívico y pacífico, podría consistir en encabezar la iniciativa legal de declaración del parque nacional.

La aprobación de una ley de parque nacional depende de las Cortes Generales, al ser una competencia no transferida a la comunidad autónoma. Esta iniciativa legislativa puede partir del Parlamento balear, de un diputado o del Gobierno a propuesta del Ministerio de Defensa, en este caso defendiendo el medio ambiente.

La oferta del Gobierno de escuchar las opiniones del Grup Balear d'Ornitologia i Defensa de la Naturalesa (GOB) y Greenpeace y la solicitud de un estudio al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) eran propuestas, aún incumplidas, que indicaban esa dirección. Llevar a cabo ahora unas maniobras militares sin escuchar las opiniones y propuestas de los ecologistas y el CSIC rompen este espíritu que hizo posible una salida razonable el pasado mes de julio, cuando el buque Sirius, permaneció en Cabrera.

Futuro uso o abuso

El acuerdo de acabar las maniobras reduciéndolas y acabar las pruebas de tiro abría las puertas a una reflexión respecto al futuro uso o abuso del ecosistema de Cabrera. Para los ecologistas no es razonable que se realicen nuevas maniobras militares sin escuchar la opinión de los expertos. Lo que empezó por buen camino, a partir de julio podría entrar en una fase en la que la opinión pública encontrara que la actitud del Ministerio de Defensa no es razonable. Meditémoslo.

Jordi Bigas es portavoz de Greenpeace.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de agosto de 1986

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