De raíces y de samba
Joáo Bosco y Paulinho da Viola terminaron las noches; de músicas brasileñas en Madrid con sus diferentes estilos, de sonidos eclécticos uno, y de samba melódica y rítmica el otro. Los espectadores, brasileños muchos de ellos, participaron con coros en el primer recital, y bailaron en el segundo.Bosco es un mineiro profundo que parece entenderse mejor consigo mismo, que busca el discurso individual con su audiencia mediante ritmos y armonías casi infinitas que juegan en un proceso visceral y mágico. Sólo necesita una guitarra, un micrófono y una botella de agua, y su alquimia sonora se transmite en flujo constante. Hace lo que quiere con su voz, y sus manos no descansan de traste en traste. Es un brujo, el que mejor se lo pasó en el concierto.
Joao Bosco y Paulinho da Viola Patio de la Almudena
Madrid 24 de julio.
Paulinho de Viola, con el instrumento de su apellido artístico, enganchó a los asistentes con su música popular sencilla. Es un sambista por baladas dulces y tristonas que alterna con piezas alegres y muy bailables que regocijan y desenfadan al oyente, que esta vez no ha de esforzarse.


























































