El nuevo cine español, seleccionado para Berlín

"Teo el Pelirrojo", de Paco Lucio, participa en la sección de competición

La 36ª edición del Festival de Cine de Berlín, que se celebrará a partir del 14 de febrero, cuenta este año con una amplia muestra del reciente cine español. Para la sección de competición ha sido seleccionada la película Teo el Pelirrojo, primer largometraje dirigido por Paco Lucio y producido por Pedro Román. Para la sección Panorama, fuera de concurso, han sido seleccionadas Manuel y Clemente, de Javier Palmero; En penumbra, de José Luis Lozano; Tras el cristal, de Agustí Vilaronga, y La hora braga, de Jaime de Armiñán. Las tres primeras son óperas primas, mientras que la cuarta corresponde a un director ya consagrado.

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Paco Lucio, nacido en Burgos hace 39 años, casado y padre de dos hijos, es un hombre que ha desempeñado diferentes oficios en el mundo del cine y que ha trabajado con los mejores directores. La forma de hacer de Víctor Erice, Carlos Saura, Gutiérrez Aragón o Ricardo Franco ha sido su mejor escuela, así como la publicidad, actividad en la que ha trabajado intensamente durante los últimos años, porque es mejor hacer tres anuncios que una mala película", dice.El proyecto de dirigir Teo el Pelirrojo surgió hace ahora 14 meses. "Tuve dificultades para hacerla porque sólo leyendo el guión la historia era demasiado árida. Al productor Pedro Román le gustó -con él había producido El nido y Septiembre, dirigidas por Armiñán-, y enseguida se comprometió a producir la película. El coste es de 68 millones de pesetas. Ha tenido 22 millones de subvención anticipada del Ministerio de Cultura y siete de la Junta de Castilla y León. Televisión no quiso comprar los derechos de antena".

El filme ha sido rodado en Burgos. La historia se sitúa en Castilla, a comienzos de la década de los sesenta. Los protagonistas son Álvaro de Luna, María Luisa San José, Ovidi, Montllor, Luis Escobar y el niño Juan Diego Botto. La acción comienza cuando la familia formada por un juez, su mujer y su hijo de 10 años recibe un telegrama en el que se les avisa de que el abuelo va a morir. El niño se encuentra con un bracero, un mozo viejo, un hombre marginado y solitario que pide en varios momentos ingresar en la Policía, pero los informes que dan de él en el pueblo son negativos. Teo, antiguo campeón de lucha libre y con un pasado militar en África, representa para el niño el complemento de los valores del padre, un intelectual con problemas de salud.

El drama se desarrolla cuando Teo, cuya amistad con el niño es estrechísima, comete unos crímenes absolutamente violentos. Los crímenes marcan al niño, y éste se enfrenta desde su situación personal en distintas direcciones.

Paco Lucio asegura -y se le nota- que está muy contento del resultado final y de que la película haya sido seleccionada para competir en un festival como el de Berlín. Es más, asegura que su película vuelve a España con alguno de los premios. "Estoy muy contento, sobre todo porque le viene bien a la película. En estos momentos están teniendo éxito las comedias (La corte de Faraón, Sé infiel y no mires con quién) y no los temas como el mío. El ir a Berlín despierta unas expectativas que antes no tenía. Creo que tendrá gran aceptación porque tiene un ritmo muy apropiado, con escenas en clave de comedia puestas en lugares estratégicos. El filme emociona, interesa y se deja ver muy bien".

Del aprendizaje adquirido trabajando para otros directores, casi todos de la llamada hornada Querejeta, Lucio tiene excelentes recuerdos. "Con Víctor Erice me impresionaba el halo mágico que consigue en cada escena y el dirigir niños, que es muy complicado porque cada día de rodaje debe ser algo lúdico y lograr que a la tercera o cuarta toma sirva el plano, porque si no el niño se desengancha. Con Saura he aprendido a sacar partido a cada uno de los miembros del equipo. Con él todos trabajan al cien por cien de sus posibilidades. De Ricardo Franco me impregnó su fantasía; de Manolo Gutiérrez, el encanto especial con que rodea los rodajes. También he aprendido muchísimo de la publicidad, porque te obliga a tener un sentido muy estricto de la síntesis, ya que tienes que contar una historia en 20 segundos con un ritmo muy determinado. También soy profesor en el Taller de Artes Imaginarias (TAI), y con los alumnos aprendes mucho; incluso uno de ellos me resolvió una secuencia que yo no sabía cómo tratar".

Mientras espera los resultados del festival de Berlín y la acogida del filme en España -su estreno será el 14 de febrero en Burgos-, Paco Lucio trabaja ya en lo que será su segunda realización cinematográfica: la adaptación de una conocida y reciente obra literaria que, por el momento, prefiere guardar en secreto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0009, 09 de febrero de 1986.