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El Gobierno rebaja el objetivo de crecimiento de la economía en el próximo año del 3% a menos de 2,5%

El objetivo oficial de crecimiento para la economía española durante el próximo año quedará algo por debajo del 2,5%. Pese a que el Gobierno anunció, tras su reunión del miércoles pasado, que se situaría en torno al 3%, una nueva apreciación sobre la debilidad del entorno internacional, la coyuntura interna y los problemas que suscitará la primera fase de integración en la Comunidad Económica Europea imponen al Ejecutivo ajustar a la baja sus primeros cuadros macroeconómicos para 1986. Así acaba de hacerlo la Comisión de la CEE en un documento que lleva fecha 13 de septiembre y que todavía no se ha difundido públicamente.

El panorama que encontrará España cuando ingrese el próximo año en el Mercado Común será un poco más optimista que el del presente año. También resultará mejor que el dibujado antes del verano por la Comisión de Bruselas, para servir de orientación a las políticas presupuestarias de los países miembros.Pero esta mejora, que podrá, ser aprovechada en otros aspectos por la economía española, entrañará a la vez un inconveniente adicional: la CEE confía en desacelerar algo más de lo previsto hasta ahora la subida media de sus precios. En lugar del 4,5% estimado en principio para 1986, los países europeos esperan reducir el promedio hasta el 4%. Esto significa que el diferencial con España, donde el Gobierno aspira a terminar el año con un 8%, será de cuatro puntos. Por ello, salvo que la economía española compense por otras vías esta pérdida de competitividad, no encontrará tanto aliviadero en las exportaciones hacia la Comunidad, que suponen la mitad de todas las ventas nacionales al exterior. Por el contrario, las importaciones tendrán un incentivo en el comienzo del desarme arancelario; si en 1985 las compras españolas van a crecer el 3,5%, el próximo año llegarán al 4,5%.

La revisión de perspectivas económicas por parte de la Comisión, con fecha 13 de septiembre y que acaba de ser comunicada a los países miembros, señala que el crecimiento real de la actividad en los países miembros repetirá en 1986 el 2,3% estimado para el presente año, según refleja el cuadro adjunto.

Objetivo español

Sobre la economía española, considera que podrá alcanzar el 1,8% este año varias décimas menos que en 1984 y algo por debajo del 1,9% a que el Gobierno rebajó el pasado verano su objetivo inicial del 3%. Para el próximo ejercicio, considera que la expansión será del 2,5%.Sin embargo, la Comisión ha ofrecido un dato esperanzador para España: las importaciones europeas elevarán su tasa de expansión desde el 4,5%, de este año hasta el 5% en 1986, debido a las esperadas bajas en los precios de las materias primas, especialmente del petróleo.

En España, el Gobierno rebajará su objetivo hacia el 2,5% ya apuntado por la Comisión, según fuentes de la Administración. Tras el último Consejo de Ministros, el portavoz del Gobierno declaró que se situaría en torno al 3%, la cifra incluida por el Gobierno en los escenarios presupuestarios formulados con los Presupuestos de 1985.

Efectivamente, como base para discutir el proyecto de Presupuestos del Estado de 1986, el Ejecutivo ha cifrado el objetivo de crecimiento nominal del producto interior bruto (PIB) en el 11 %, con una inflación a final de año del 8%. Pero los últimos datos sobre la coyuntura interna, el panorama internacional y los problemas derivados de la adhesión a la CEE, todo lo cual redundará también en que previsiblemente los precios tengan a principios de año un mayor ritmo de aumento que al final, están aconsejando el fijar como objetivo un máximo del 2,5%. Fuentes gubernamentales han indicado que los Presupuestos del Estado para 1985, enmarcados en este objetivo, insistirán todavía con mayor énfasis que el pasado ejercicio en la necesidad de expansión de la demanda interna, por la vía de la inversión y del consumo privados. Una línea similar están siguiendo los países de la CEE, que tratarán de compensar así la caída de sus exportaciones como consecuencia del menor tirón de las compras efectuadas por Estados Unidos y Canadá, cuyo aumento se ha reducido a menos de la mitad este año (desde el 29,97. al 10%), fenómeno que volverá a repetirse en 1986, especialmente en el segundo semestre. No obstante, la demanda mundial se mantendrá estabilizada en una expansión del 5%, debido a que se recuperará la de Japón y no bajará tanto como en 1985 la de los países de la OPEP.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de septiembre de 1985

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