Zanahorias verdes
Téatraco -nótese el ingenioso juego de palabras: te-atraco- es otro intento de llevar al escenario la estética del tebeo tomado del cine, que se inspiró en la novela negra; y otra vez la utilización del mundus como escenografía -una síntesis de la ciudad: se sabe por el programa-; y otra vez las escenas congeladas, y los actores como acróbatas; y la busca de lo original con angustia; y los decibelios de la música de discoteca.La trama apenas se apunta (alguien a quien han robado sus zanahorias) y sirve para la muestra de los tópicos y los arquetipos, con sus supuestas mezclas de inversión de la realidad (las zanahorias, naturalmente, son verdes).
Los actores tienen fuerza física; trepan con alguna soltura y realizan pequeñas acrobacias. Con todo, llenan mal su hora y pico de representación; más bien estimulan en el espectador sus ganas de irse. Una cuarentena de personas -el jueves pasado- contuvo bien esos deseos y aplaudió al final.
Teatraco
Creación colectiva del grupo Cambaleo. Intérpretes: Eduardo Cueto, Rosana Manrique, Emilio Goyanes, Antonio Sarrió, Rafael López, Julia María Martínez. Escenografía: J. Luis Prieto. Banda sonora: 7º Sello. Director: Carlos Sarrió Lema. Estreno: Sala Olimpia, ciclo Joven Escena Libre del Centro Nacional de Nuevas Tendencias, Ministerio de Cultura. Madrid, 12 de junio.


























































