Ir al contenido
_
_
_
_
Crítica:TEATRO
Crítica

Enfermedad infantil

Se supone que Hamlet dejó, al morir, una hija natural; que la desaparición de la familia real podría llevarla al trono y que, en él, desarrollaría el poder como un vicio conocido. En torno a la niña están los fantasmas y sus discusiones, los vivos y sus ambiciones. Todo tiene un aire de parodia infantil, de descubrimientos colegiales de falsedades de la vida; la acción se deja ir por las frases, sin cuidado por las contradicciones y con libertad con respecto a un mínimo armazón. Queda más patente la comicidad que la supuesta filosofía.La representación tiene también el mismo aire de fiesta de fin de curso. Los actores y actrices tienen la ventaja de unas voces estentóreas y de una dicción muy clara: lo pagan con la pérdida de matices. El autor es nuevo -su primer estreno en España, a pesar de -que sus obras llenan 13 libros-; el grupo -Primer Estudio- también lo es y trabaja en tomo a Sánchez Torel, veterano del teatro y de la radio españoles.

La hija de Hamlet

Autor: José Luis Alegre Cudós. Intérpretes: Luis Manuel Dorrego, Yolanda Olmos, Hilda Blanco, Marcial Díaz Leno, Eduardo Sánchez Torel, Cristina Planchuelo, Diego Serebrennik, José Fernando Pares. Escenografía y vestuario: Lorenzo Collado. Producción: grupo Primer Estudio. Dirección: E. Gualdi y E. Sánchez Torel. Estreno: Sala Cadarso. Madrid, 22 de mayo.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_