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Ampliado hasta el 15 de enero el plazo de ofertas sobre las bodegas Federico Paternina

Las bodegas Federico Paternina no volverán a manos privadas antes de que finalice 1984, en contra de lo previsto en los planes de reprivatización. Según fuentes de la comisión asesora, las ofertas recibidas por Paternina no han sido suficientemente importantes. El plazo para la presentación de nuevas ofertas, que terminaba el 22 de diciembre, ha sido ampliado hasta el próximo 15 de enero.

Medios del sector vinícola han manifestado que el retraso en la venta va a suponer una pérdida de unos 100 millones de pesetas, ya que Paternina no va a comenzar el año con un nuevo escandallo de precios para el mercado exterior.Las fuertes pérdidas acumuladas por Paternina, una empresa insignia dentro de la división de vinos del grupo Rumasa, con un pasivo que supera los 2.000 millones de pesetas y una imagen de marca que se ha resentido de la gestión realizada por Rumasa desde que en el mes de julio de 1972 fue integrada en el holding, han influido sobre las ofertas presentadas, que han sido inferiores a lo que esperaba la comisión reprivatizadora.

Entre los candidatos a la compra de Paternina se ha señalado a Marcos Eguizábal, que ha adquirido en los últimos meses las dos bode.gas reprivatizadas en La Rioja, Lan y Franco-Españolas, junto a varias empresas extranjeras, concretamente una distribuidora de bebidas norteamericana y otra firma inglesa. Ninguna de ellas ha aceptado entrar en Paternina como accionista minoritario, otra de las posibilidades que se han barajado.

Por su parte, la comisión no aceptó vender por separado a Marcos Eguizábal las instalaciones de Ollauri, donde se encuentran los vinos de reserva y gran reserva, dejando las nuevas instalaciones de Haro, con una capacidad de almacenamiento de 27 millones de litros, para otros compradores. Hasta ahora ninguna de las ofertas presentadas por Paternina llegaba a cubrir el pasivo de las bodegas.

Hispano-alemana

Tampoco Hispano-alemana de Construcciones, el activo más importante del grupo Rumasa aún en manos del sector público, se venderá este año, como era el deseo de las Administración. Las dificultades que los ofertantes han encontrado para componer el accionariado han obligado a la comisión de reprivatización a aplazar su reunión, prevista en principio para hoy, hasta el próximo 3 de enero, informa Europa Press.Tampoco en esta reunión es previsible que se estudie la oferta para la compra de Hispano-alemana, que todavía no ha sido presentada a la comisión de reprivatización. No obstante, ésta recomendará otras ventas, tales como la de Laboratorios Uber, Mercapiel y Embutidos Moncayo.

Desde hace dos meses, Ares Banking Corp. y su filial Aresbank (Banco Árabe Español) están intentando perfilar un grupo de accionistas que se haría cargo de Hispano-Alemana. La posibilidad de que una empresa constructora, Ferrovial, pasara a poseer el 60% de las acciones de la sociedad de Rumasa parece haber encontrado serias resistencias en la Dirección General del Patrimonio, además de la firme oposición de la plantilla de Híspano-Alemana.

La oferta definitiva podría reconstruirse con una participación minoritaria de Ferrovial, que no sobrepasaría el 40% del capital de Hispano-alemana, mientras el 60% restante sería asumido por Ares Banking Corp. conjuntamente con Aresbank o el Banco Atlántico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de diciembre de 1984