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Los ministros de Exteriores de la CEE no logran una postura común para negociar con España

Los temas más difíciles de la negociación hispano-comunitaria estuvieron ayer sobre la mesa de los ministros de Asuntos Exteriores de la CEE, reunidos en Bruselas. Sin embargo, sigue "totalmente abierta", según fuentes próximas al consejo, la reunión maratoniana de negociaciones entre España y la Comunidad Económica Europea, que comienza hoy y que podrá continuar hasta el próximo jueves.

Por el momento, lo único que se conoce son los documentos que la CEE no presentará a España y que serán analizados por los jefes de Estado y de Gobierno de los diez en el Consejo Europeo que se celebrará en Dublín los días 3 y 4 de diciembre: vino y pesca. Ambos temas fueron infructuosamente debatidos, aunque en los ambientes comunitarios se detectaba a últimas horas de la tarde de ayer una cierta aproximación de posturas entre Francia e Italia, los dos países máximos productores que mantienen criterios antagónicos sobre el tema.El consejo comunitario se centró en temas relacionados con agricultura, siderurgia, altas tarifas industriales y asuntos sociales. Ayer por la mañana Etienne Davignon, vicepresidente de la Comisión Europea y comisario encargado de asuntos industriales, presentó un informe y una proposición que modifica alguna de las duras propuestas de la Comunidad con el fin de encontrar una fórmula intermedia que pueda ser aceptada por España.

El ritmo de desarme arancelario industrial español habría de ser, según la propuesta comunitaria, muy rápido al principio del período transitorio y más lento al final del mismo. España se vería obligada así a reducir sus aranceles industriales en más del 50% en los primeros dos años.

A raíz de la intervención de Davignon, el ritmo de desarme arancelario se mantendría en ocho etapas pero habría de aplicarse de forma lineal y más uniforme, una solución que se acerca a las exigencias españolas. La aproximación en materia de altos aranceles podría lograrse, según Davignon, elevando hasta un 24% o un 25% el umbral de aplicación del ritmo de desarme acelerado.

Dos grupos ad hoc analizaron esos temas a lo largo de toda la tarde, aunque en la perspectiva de la sesión ministerial de hoy no se registraron progresos y anoche la situación era la siguiente: en agricultura las posiciones seguían "muy separadas" según declaró el ministro Morán, quien a las siete de la tarde se entrevistó con el secretario de Estado irlandés para asuntos europeos Jim O'Keeffe que ostenta la presidencia del consejo.

Contrapropuesta sobre aceite

En el capítulo de asuntos sociales nuestra delegación considera que la actual propuesta comunitaria va en contra de los intereses de los trabajadores españoles en el exterior.

Algunas posiciones podrían acercarse, pero el acuerdo sobre determinados puntos no significaría necesariamente un éxito, aunque limitado, de la sesión negociadora, puesto que algunos países quieren soluciones globales para todo el paquete de capítulos pendientes. Sin embargo, el ministro Morán anunció anoche la posibilidad de que en estos tres días de trabajo se cierre .un paquete importante" de la negociación.

Asimismo, España presentó ayer también su contrapropuesta sobre el aceite de oliva, en la que, como datos más significativos, se solicita un período transitorio de siete años -en vez de los diez que plantea la CEE-, así como unos precios de intervención, equivalentes a los de la última campaña anterior a la adhesión, que se irán aproximando a los comunitarios en tramos iguales durante siete años. También se insiste en que la superficie del olivar español dentro de la CEE debe ser la misma que la que exista en el momento de la adhesión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de noviembre de 1984

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