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Una expedición científica española estudia la fauna del túnel de la Atlántida

El tubo lávico de Lanzarote no está explorado en su totalidad

El túnel de la Atlántida, espectacular formación subterránea de lava que corre bajo la superficie de la isla de Lanzarote, tiene una rica diversidad faunística hasta ahora desconocida, según los resultados, todavía provisionales, de la primera expedición científica, realizada el pasado mes de agosto. Muchos de los habitantes del túnel, que se adentra en el mar y permanece inexplorado parcialmente, son únicos de esta cueva.

, La expedición del pasado mes de agosto, que pretendía efectuar por primera vez una valoración de la fauna existente en la cueva, estuvo formada por ocho buceadores (uno de ellos, una mujer) de la sección de espeleobuceo de la asociación Standard de Madrid, y dos biólogos. Fue financiada por el Instituto para la Conservación de la Naturaleza (Icona) a través del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Museo de Ciencias Naturales de Madrid.La toma de muestras ha confirmado la existencia en el tubo lávico del Speleonectes lucayensis, un pequeño crustáceo considerado un fósil viviente, para el que hubo que crear una nueva clase zoológica cuando en 1980 fue descubierto el primero de esta clase, un pariente cercano suyo, en una cueva de las Bahamas.

El Speleonectes de Lanzarote fue descubierto para la ciencia por una expedición de tipo deportivo de buceadores norteamericanos y alemanes occidentales, en febrero de 1983, aunque los buceadores españoles del grupo citado lo habían observado, sin llegar a tomar muestras, en su última expedición, realizada en 1981. Hasta este descubrimiento, el único ejemplar conocido de la fauna del túnel de la Atlántida era el popular cangrejo ciego (jameíto) de los Jameos del Agua, que recibe el nombre científico de Munidopsis polymorpha y que con la reciente expedición ha visto muy aumentada su familia.

El objetivo de la expedición era realizar un muestreo biológico sistemático a lo largo del túnel sumergido -que tiene la boca de acceso en los Jameos del Agua y continúa por debajo del lecho marino, sin que nadie haya llegado hasta el momento al final- con el fin de conseguir los datos precisos para su ulterior conservación biológica. No se trataba, por tanto, de una hazaña deportiva, señala el director del grupo, José Medina, aunque los buceadores españoles aprovecharon para batir su propia marca, situada a 821 metros de la entrada. El récord de exploración lo tiene la citada expedición norteamericana-alemana occidental en 1.370 metros.

Montaña de arena

Durante los 15 días de trabajo efectivo (la expedición permaneció en Lanzarote desde el 30 de julio hasta el 23 de agosto) se realizaron 26 inmersiones, tres de ellas en los cercanos Jameos de los Lagos. En el túnel de la Atlántida se ex trajeron más de 100 recipientes de muestras biológicas, y se obtuvieron unas 140 fotografías del túnel que fue fopografiado hasta la montaña de arena situada a unos 750 metros de la boca de entrada.Además de los resultados científicos, los expedicionarios españoles descubrieron otra galería, que corre de forma paralela a la principal y que al parecer había sido mantenida en secreto por expediciones extranjeras anteriores.

El balance provisional del estudio de las muestras obtenidas en la expedición, según el biólogo Antonio García Valdecasas, indica que se han encontrado especies de los grupos de gusanos (nematodos, arquianélidos, poliquetos y oligoquetos), crustáceos (copepodos, ostracodos, mysidaceos, cumaceos, anfipodos, isópodos y remipedios) y moluscos propias de la cueva, además de otra fauna, de carácter invasivo, procedente del exterior. Para este expedicionario resulta llamativo que un biotopo como la cueva, que depende exclusivamente del exterior para su alimentación, ya que la ausencia de luz impide la fotosíntesis, pueda albergar tal diversidad.

La fauna de la cueva está adaptada a la vida cavernícola, como se manifiesta por la despigmentación y la ausencia de ojos, o presencia de ojos no funcionales, fruto de lo que se conoce en zoología como evolución regresiva.

Desde el punto de vista biogeográfico, se puede establecer una afinidad de esta fauna con la existente en cuevas semejantes del Caribe, ya que se han descubierto ejemplares relacionados con especie únicas en el Mar Rojo y en el Caribe, y también algunos relacionados con la fauna que habita las profundidades abisales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de septiembre de 1984