Cartas al director
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Periodistas

En su editorial del 9 de julio sobre la nueva edición del Diccionario de la Real Academia se afirma:"Muchas veces, los periódicos colaboran a este empobrecimiento del idioma al tratar de apartar vocablos o formas sintácticas más complicadas con la ansiedad de hacerse comprender por el mayor número de personas, aunque vaya en detrimento de los matices".

Discrepo del editorialista, porque los autores de tal empobrecimiento no merecen disculpa alguna. La verdad es que las voces y frases que apartan figuran entre las más corrientes, sencillas y claras.

Basten unos pocos ejemplos.Junto a las dicciones y frases vetadas por los plumíferos, escribo entre paréntesis lo que ellos nos vienen encasquetando cada dos por tres desde hace más de medio siglo:

Casi (prácticamente); ser de (corresponder a); principalmente (fundamentalmente); panorama (panorámica); el territorio nacional (nuestra geografía); esta mañana se han reunido (a lo largo de esta mañana se reuniría), el partido ha terminado o terminó en empate (el partido terminaba o terminaría en empate); según noticias de Beirut, se han reanudado las hostilidades (según noticias de Beirut, se reanudaría las hostilidades).

He dicho antes plumíferos porque mal pueden llamarse periodistas los que no saben escribir dos renglones o hablar medio minuto sin echar mano de ciertas muletillas, siempre las mismas: prácticamente, concretamente, fundamentalmente, tema, a través de, a lo largo de, ofrecer, por parte de. Lo peor es que este pedorreo es contagioso y lo padecen, en mayor o menor grado, todos los medios de comunicación.

En cuanto a los matices, nos son absolutamente necesarios. Nadie venga a recortarnos nuestra propia lengua, que hablamos como españoles y no como turistas extranjeros.

Calmen, pues, los susodichos redactores (?) su ansiedad por hacernos comprender el castellano-

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 19 de julio de 1984.

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