Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Alberti y Núria Espert presentan en París su 'Aire y canto de la poesía de España'

Como anticipo y a la vez complemento de la presentación, anoche, en el Théátre de I'Europe del esperpento de Ramón María del Valle-Inclán Luces de bohemia, tuvo lugar el pasado sábado, en el teatro del Odéon de la capital de Francia, un recital poético -Aire y canto de la poesía de España- a cargo de la actriz Núria Espert y del poeta Rafael Alberti.

El recital, una sesión única, estaba programado para la pequeña sala del Odéon, el denominado Petit Odéon, pero debido a la gran solicitud de entradas terminó ofreciéndose en la gran sala.Al parecer, el recital debía ser un homenaje a Valle-Inclán, pero, a la hora de la verdad, se limitó al ya clásico homenaje o autohomenaje a Rafael Alberti -16 composiciones suyas sobre un total de 29- que el poeta y Núria Espert vienen ofreciendo desde hace algún tiempo en los escenarios de España y Europa. El homenaje a Valle se redujo, pues, al recitado del célebre soneto de Rubén Darío, así como al de tres poemas de Valle -Los pobres de Dios, Bestiario y Garrote vil- y a dos composiciones de Alberti en torno a la figura del autor de El ruedo ibérico: Nocturnos romanos con don Ramón del Valle Inclán, Te hablo aquí, desde Roma...

Alberti fue el gran triunfador del recital: "Hemos venido a aplaudir al abuelo", oí comentar a una familia de españoles una fila detrás mío. El poeta fue jaleado y aplaudido en numerosas ocasiones, especialmente, tras recitar su poema Se prohíbe hacer aguas, así como al término del espectáculo, en que atacó, con fuerza y emoción, Viento del pueblo, de Miguel Hernández.

Pretexto

La tónica del recital giró en torno a eso que los franceses, gente de mala conciencia, y se comprende, denominan o denominaban "la malhereuse Espagne", es decir, en torno a "nuestra República", como dijo Alberti, y a la trilogía formada por Machado, Lorca y Miguel Hernández. En cuanto a Valle, parecía, como ya he dicho, un pretexto para largar uno de aquellos brillantes y tópicos recitales que se daban en la Mutualité en tiempos del franquismo. El ministro de Cultura, Javier Solana, que está estos días en París después de haber asistido en Italia a una serie de jornadas culturales con el vicepresidente del Gobierno Alfonso Guerra, asistió al acto del recital de Núria Espert y Alberti.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de febrero de 1984